jueves, 18 de noviembre de 2010

El (mal) ejemplo de los políticos

Una señora recibió a su marido, que regresaba del trabajo, presa de gran aflicción.
  • El tendero me ha preguntado que cuando le pagaríamos lo que le debemos, y yo no he sabido qué contestarle, porque, Manolo, no tenemos dinero.
  • Vamos a ver, mujer – repuso Manolo cachazudo mientras se servía un güisqui de 20 años – ¿todo tu agobio se debe a eso?
  • ¡Claro! Es que nos queda lo justo para llegar a fin de mes, pero no tengo para pagarle al tendero.
  • Pues si es sólo eso, no te preocupes de nada. Yo me encargo. Acércame el teléfono – pidió a su mujer, mientras compraba el partido en la plataforma digital.
Le dijo a su mujer que le buscara el número de teléfono del tendero y, entre tanto, cortó con bastante habilidad un buen número de lonchas de jamón de pata negra.
Cuando hubo terminado, se sentó ante el televisor dispuesto a dar buena cuenta del jamón y del güisqui, pero antes consultó en la agenda de su Iphone cuándo tenía que acudir al concesionario a recoger su Audi. ¡No veía llegado el día de estrenar su nuevo coche!

  • Manolo, por favor, el tendero… – le recordó su mujer
Manolo cogió el teléfono, marcó el número que le dio su mujer y, cuando contestaron, pidió que le pusieran con el dueño de la tienda.

  • Antonio, soy yo, Manolo. Oye, que me acaba decir María que este mes tampoco te vamos a pagar, que nos viene muy mal.
  • Venga, no te preocupes, a ver el mes que viene.
Después de colgar el teléfono y con la satisfacción del deber cumplido reflejada en su rostro, le dice a su mujer:

  • ¿Lo ves, María? nosotros ya no podemos hacer más, ahora el que tiene el problema es él.


Dedicado con todo mi desprecio a tantos políticos que cargan sobre las espaldas de los demás el resultado de su mala gestión, llevando a la ruina a pequeñas empresas asfixiadas por la falta de pago de ayuntamientos y comunidades autónomas y dejando en la calle a sus trabajadores.
Esta dedicatoria es muy especial para el alcalde de Madrid, ayuntamiento más endeudado de España, quien, después de que Zapatero le dijera que no puede seguir endeudándose más, en vez de decir que estudiaría un plan extraordinario de ahorro y reducción del gasto, ha dicho con toda sus desfachatez que los que lo iban a sufrir serían los proveedores del ayuntamiento.
- ¡Pa chulo yo!... Y pa pegase mi padre.

jueves, 21 de octubre de 2010

Remodelación del gobierno

Que la situación política y económica de España es de pena no es ningún secreto, pero es triste comprobarlo de manera tan palpable con la remodelación del gabinete de Zapatero.

Primera perla: dice Zapatero que se trata de un gobierno con más proyección política, para afrontar las reformas necesarias.
Es posible que nuestro presidente del gobierno piense que la política es la solución de todo, desde luego, para él lo ha sido, lo es y, sin duda, lo será. Pero, en un país con una crisis económica como la que estamos padeciendo, con un paro creciente (aunque crezca menos sigue creciendo) y una estructura económica que da miedo, pensar que la solución está en la política y no en la economía, dice mucho del optimista patológico que nos ha caído en suerte.

Segunda perla: el nuevo ministro de trabajo viene del mundo sindical desde el que mostró su desacuerdo con la reforma del mercado de trabajo realizada por Zapatero hace unos tres meses. ¿Qué podemos esperar de un hombre con ese grado de coherencia entre sus opiniones y sus hechos? Y la pregunta vale tanto para el flamante ministro como para el presidente del gobierno.

Tercera perla: Marcelino Iglesias, nuevo vicesecretario del PSOE, dice que ahora el partido va en serio. Vaya, es un alivio. Que se despreocupen los pensionistas que verán congelada la pensión el próximo año, que se animen los parados, que no sufran los trabajadores que han visto mermados sus derechos con la reforma laboral, que se alegren los funcionarios a los que han recortado el sueldo: todo era un broma. No iban en serio. ¡Pues vaya!

Además de estas perlas, ver como hombre fuerte del gobierno al inefable Rubalcaba, ministro portavoz del gobierno en las horas más oscuras y penosas de Felipe González,  cargo en el que negaba que fuera de día a las tres de la tarde y afirmaba que lucía el sol a las tres de la mañana; al hombre que no respetó la jornada de reflexión de las elecciones de 2004; la verdad es que causa bastante desasosiego. Por más que los de la voz de su amo sigan cantándole alabanzas por su gran labor en la lucha antiterrorista.

Ver a Leire Pajín de ministra de sanidad, quien, según dicen, luce en su muñeca una power balance, sólo puede causar estupor y sólo se pueden evitar los ataques de pánico recordando que las competencias de sanidad están traspasadas a las Comunidades Autónomas.

En estos malos momentos aparece el mejor Zapatero, ha dicho Felipe González. Y si este es el mejor Zapatero y las cosas mejores sólo pueden empeorar, ¿qué podemos esperar los españoles?

Rezo para que el País Vasco o Cataluña se hagan por fin independientes a ver si en algún momento no muy lejano nos invaden y nos convierten en colonia suya. Tampoco me importaría que lo hiciese Gibraltar, por eso no me desagrada el nombramiento de Trinidad Jiménez como ministra de asuntos exteriores. Quizás nos quede, todavía, alguna esperanza, aunque sea remota, de salir de este absurdo país.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Zapatero y los presupuestos: sólo un síntoma más

Zapatero ha comprado el apoyo a los presupuestos cómo ha hecho con los de todos los años y como han venido haciendo todos los presidentes de gobierno de la democracia, salvo cuando González y Aznar han tenido mayoría absoluta y no han necesitado los votos nacionalistas. Así que poco se puede reprochar a Zapatero en este asunto. El reproche, en todo caso, debemos hacerlo al sistema establecido y a la falta de escrúpulos de unos políticos que, lejos de buscar el bien común, buscan ante todo el suyo propio y, como mucho el de su partido.
Este objetivo les lleva a mantener unos sistemas clientelares vergonzantes que han creado unas estructuras administrativas y parafuncionarales carísimos e ineficientes.


A esto debemos añadir la corrupción política en todos sus aspectos e íntimamente ligada a ese objetivo de mantener las adhesiones inquebrantables. El aspecto más destacado es la corrupción relacionada con la construcción, las recalificaciones y el urbanismo en general. Pero tampoco podemos perder de vista otros aspectos no sólo menos importantes, sino quizás más graves para la salud democrática del país: los apaños en la selección de personal, tantas veces en connivencia con los sindicatos mayoritarios, en las adjudicaciones de obras, de contratos de servicios públicos y las subvenciones de todo tipo con las que reparten el dinero de nuestros impuestos con una liberalidad y falta de criterio que, en muchos casos, están tipificados en el Código Penal.


No puede extrañarnos que, con la crisis que nos asola y con casi cinco millones de parados, la gente vea en los políticos un problema al que, además, no se ven capaces de ponerle solución; lo que nos retrotrae a una situación social similar al caciquismo del siglo XIX.


Si no somos capaces de darles una buena lección, castigándolos con lo único que tenemos en nuestras manos y que, por otra parte, es lo único a lo que de verdad son sensibles, nuestros votos; aprovechando que la situación nos ha hecho especialmente sensibles con el deficiente servicio que nos prestan estos supuestos servidores públicos; si no lo hacemos ahora, ya no podremos hacerlo nunca.


Y no vale decir que no hay alternativa y que si unos son malos, otros son peores. Es cierto que todos son muy malos, pero hay muchos partidos a los que votar y que pueden quitarles votos a los dos partidos mayoritarios y que si lo hacemos en un número muy importante, les hará reaccionar y les devolverá el respeto por los ciudadanos que parecen haber perdido definitivamente. 
 
UPyD, Ciudadanos, IU, y otros muchos partidos minoritarios o sin presencia parlamentaria en estos momentos, con una representación parlamentaria suficiente, supondrían un revulsivo para los dos grandes partidos que llevan demasiado tiempo tratándonos como súbditos y no como ciudadanos.

sábado, 11 de septiembre de 2010

El pastor Jones, el islam y los hipócritas sin fronteras

Está claro que este Mundo está loco, loco, loco. Resulta que aparece un pastor protestante de Filadelfia, dice que va a quemar unos cuantos ejemplares del Corán y ya estamos todos perdidos de los nervios. Unos maldiciendo a los occidentales y amenazando con tomar represalias y los otros diciendo que hay que ver el pastor, cómo provoca y pone en peligro la vida de soldados y civiles.

Aquí en España, un cantante “cocinó” un crucifijo y algunos se rieron, otros no dijeron nada y unos pocos consideraron que era un ofensa intolerable hacia los cristianos. Pero no pasó de ahí. ¿Sería porque sólo lo dejó vuelta y vuelta o en su punto, pero no llegó a quemarlo? No lo sé, el caso es que no vi ningún comunicado de nuestro gobierno diciendo que era un ataque a la libertad religiosa. Seguramente esto se debe a que los cristianos, en estos tiempos, no solemos reaccionar violentamente y por eso se puede atacar nuestras creencias y sensibilidad sin miramientos; pero si se trata de musulmanes hay que andarse con ojo, porque hay algunos islamistas radicales que se enteran de que alguien ha calentando un Corán algo más de la cuenta y lo mismo se cargan el Rockefeler Center o el Museo del Prado.

La verdad, me extraña mucho que se haya montado todo este lío por un pastor que pastorea una grey de 50 feligreses y que, suponiendo que todos le respalden, quiere decir que es una acción auspiciada por el 0,00000016% de la población de USA o el 0,000000007% de la población mundial.

En lugar de estar todos de los nervios con este hombre, ¿no habría sido más razonable “pasar” de él olímpicamente o decirle a los islamistas que no hagan caso, que se trata de un iluminado? Los islamistas radicales podrían entenderlo sin mucho esfuerzo, ya que ellos no se caracterizan por su buen juicio.
Supongo que cualquier día saldrá un lunático diciendo que va quemar unos cuantos “Quijotes” o varios “Hamlets” y ya tendremos montada una buena bronca por culpa de... ¡Ah! no, es verdad, que los fanáticos de la cultura no estrellan aviones contra edificios civiles, ni hacen saltar por los aires trenes llenos de trabajadores en hora punta.

Los que se oponen a la construcción de una mezquita en la zona cero del 11S no tienen ninguna razón que les ampare, pero dicen ellos que les parece una provocación. Yo creo que se pasan varios pueblos identificando a los musulmanes con los terroristas que derribaron las torres gemelas.

Los que lanzan gravísimas amenazas contra los países occidentales porque un pastor queme varios libros sagrados no tienen ninguna razón, por más que piensen que ese hombre les provoca. Yo creo que no se puede armar todo este jaleo por un asunto que se podría haber evitado si, cuando el pastor hizo pública su idea, todos nos hubiéramos encogido de hombros y hubiéramos dado media vuelta diciendo: “otro loco”. Pero no, todos los medios están volcados con tan gran y singular noticia; editoriales y noticiarios dan cuenta detallada de las intenciones del pastor Jones y los gobernantes piden respeto para todas las religiones (¿para todas? ¿de verdad?) y tratan de convencer al pastor para que rectifique.

Y mientras, vemos los desórdenes y manifestaciones de algunos musulmanes y, se supone, que debemos considerarlo normal. A mí no me parece muy normal. Lo que sí me parece es que con todo este circo les damos la razón a unos radicales que son capaces de cualquier acción violenta por muchas víctimas que cause, porque, entre todas las críticas al pastor, que es criticable y mucho, no se oye ni una sola voz en contra de los que amenazan con acciones mucho más violentas y graves que las de quemar unos ejemplares del Corán.

Aunque la idea nos repugne el mensaje conceptual que encierra la idea del pastor Jones es la misma que encerraba la caricatura de Mahoma con forma de bomba que tanto revuelo armó en su día entre los islamistas radicales, y no tan radicales; y en cambio en aquella ocasión se defendió ardorosamente la libertad de prensa, de opinión y de expresión, Pues bien, la quema de ejemplares del Corán es más desagradable y burda, como lo es la imagen y las ideas del pastor Jones, pero, no  nos equivoquemos, desgraciadamente, tiene el mismo derecho que el caricaturista de entonces y aunque también aquella caricatura dio lugar a amenzas y puso en peligro vidas, se defendió entonces el derecho a la libertad de prensa y no se aludió a los riesgos que encerraba aquella provocación.

Un poco de cordura, por el amor de Dios y de Alá y menos hipocresía por parte de todos los que acaban de descubrir que hay religiones, al menos una, dignas de respeto.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Ausencia

Regresaba de un corto viaje de apenas dos semanas y estaba ansiosa por llegar de nuevo a casa y contarle todas las cosas que había visto y que le hubiera gustado compartir con él.
Nada más abrir la puerta tuvo un sobresalto al ver los cuadros y los adornos tirados por el suelo y los muebles descolocados. Pensando que habían entrado a robar fue recorriendo las habitaciones y comprobando idéntico desorden.
De pronto cayó en la cuenta de que la puerta estaba cerrada con llave cuando llegó y que las ventanas seguían cerradas sin ningún signo de violencia.
Un pensamiento cruzó su mente y de inmediato se convirtió en pregunta
- ¿No habrás sido tú? - dijo en voz alta.
Un ruido de cristales la sobresaltó. Se acercó al salón y vio los muebles desordenados, la mesa que debería ocupar el centro de la estancia apartada hacia una de las paredes y en su lugar los restos de varias copas hechas añicos.
- ¿Por qué? - preguntó, algo intimidada, mientras se volvía para abandonar la habitación.
Un ruido de cristales la hizo volverse. Los restos de las copas tiradas por el suelo habían adoptado una forma extraña. Los observó detenidamente y enseguida comprendió. En el suelo podía leer claramente: “¿por qué me dejaste solo?”

sábado, 28 de agosto de 2010

Presencia

La veía andar por la casa en penumbra y  la notaba triste, abatida y con un aspecto  inusualmente descuidado.
Hacía varios días que sus hijos se habían ido y se había quedado definitivamante sola. Le prometieron volver - pensó - pero ellos tenían sus vida, sus familias, sus trabajos - los disculpó enseguida.
Estaba sentada ante el espejo del tocador cuando sintió un ruido a su espalda, se dio la vuelta y vio en el suelo el portarretratos en el que estaban las fotografías de sus tres hijos. Casi con vergüenza por su ocurrencia, dijo en un susurro:
- ¿Estás aquí?
El cuadro con su fotografía de recién casados se giró en la pared hasta quedar colgado por una de sus esquinas.
Las lágrimas desbordaron sus ojos al mismo tiempo que en su cara se dibujaba una gran sonrisa.
- Espero que aprendas pronto a comunicarte mejor - dijo en voz alta - o arruinarás nuestra casa.

viernes, 27 de agosto de 2010

Gobernantes y políticos: ¡vaya tropa!

Hace algo menos de diez años la Autovía del Cantábrico estaba terminada en la zona oriental de Asturias, a excepción del tramo Unquera - Llanes (actualmente todavía en obras y que usted lo vea), y había numerosos tramos de la zona occidental en obras, en licitación, etc. En la parte gallega, en cambio, no se veían obras por ningún lado.

Hoy leo en La Nueva España que el ministro de Fomento, José Blanco, anuncia la terminación de la Autovía en Galicia para 2012, pero no concreta el fin de los tramos pendientes en Asturias.
Es decir, que, en estos años, y a pesar de lo que diga el gobierno o lo que digan los de la voz de su amo en Asturias, las obras en esta Comunidad Autónoma se prolongan si fecha prevista para su terminación.

No acudo aquí el agravio comparativo, en este caso con Galicia, porque no creo que las previsiones de Blanco para esa Comunidad se vayan a cumplir; será, seguramente, y desgraciadamente, otra declaración más, vacía de rigor, tan propias de este gobierno que nos ha caído en desgracia y al que se conoce como el gobierno de la yenka (izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, atrás, un, dos, tres).

El caso es que las obras públicas en Asturias se alargan indefinidamente y con ellas la agonía de esta región que ve cómo año tras año se va alejando de los centros de negocio de este país nuestro llamado España (de momento), porque aquí lo que cuenta nos son las distancias absolutas, sino las relativas. No sirve de nada acortar los tiempos de viaje si nuestros competidores los acortan más.

Pero en esta tierra nuestra, los gobiernos del PSOE han sido siempre complacientes con el gobierno central de su signo político y combativos sólo cuando gobernó el PP y, por ejemplo, con un ministro de Fomento asturiano, el gran Vicente Alberto Álvarez Areces se dedicó a hacer oposición al PP en vez de negociar lo mejor para su región. Como ejemplo de esto sólo hay que ver los enlaces de la Autovía Minera, de los que Areces hizo batalla exigiendo al gobierno de Aznar su ejecución y acusando a Álvarez-Cascos de deslealtad por no asumir esas obras y cómo, cuando ganó el PSOE, el gobierno de Areces negoció un rápido acuerdo con Magdalena Álvarez según el cual el gobierno central construiría un enlace y el regional dos. Casi ocho años después, están en servicio los dos enlaces pagados por el gobierno autonómico y en obras y sin fecha de terminación el que ejecuta el gobierno central.

Pero la voz de su amo, que tiene en esta región más cantantes de los que tuvo el sello discográfico del mismo nombre en sus mejores años, siguen cantando loas al gobierno de Zapatero que tanto nos quiere y tanto vela por nuestro bienestar presente y futuro.

Entre tanto, en nuestro pequeño paraíso natural seguimos con nuestras divertidas luchas Oviedo - Gijón, Gijón - Oviedo, muy beneficiadas en su esplendor y riqueza semántica y conceptual por ser los alcaldes de ambas ciudades uno del PP y otro (otra, en este caso, no vaya a venir Aído con su látigo de azotar infieles) del PSOE; a quienes Dios guarde muchos años, porque la experiencia dice que los que vengan serán peores.

Pero esto es lo que hay, en Asturias y en España, salvo honrosas excepciones, que alguna habrá. Esta mañana el alcalde de Almería (PP) era entrevistado por Carlos Herrera y cuando éste le preguntó por la posibilidad de que su partido ganara las elecciones autonómicas, el señor alcalde dijo que eso esperaba ya que, después de tantos años de gobierno del PSOE, valía la pena cambiar aunque sólo fuera por probar otra cosa. Gran argumento, como se puede ver, para convencer a cualquier votante indeciso. Mire, compare y si encuentra algo mejor, cómprelo. Pero, oiga, qué hace este detergente que no haga el mío de toda la vida. Pues eso, señora, que es el de toda la vida, y, aunque sólo sea por probar, vale la pena cambiar.

No sé si seguirá mucho tiempo como alcalde de Almería; pero, si no fuera así, le recomiendo que no se dedique al marketing.