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domingo, 18 de marzo de 2018

Pensionistas

Esta semana he visto a los pensionistas reclamar una pensión digna. Saben de lo que hablan nuestros mayores, porque ellos representan la dignidad. Han asumido en silencio los recortes de la crisis, se ha remangado la camisa y se han puesto a ayudar a sus hijos en paro o  desalojados de sus viviendas como han podido, con dinero, haciéndose cargo de los nietos, colaborando en los bancos de alimentos. Y lo han hecho callados, comprendiendo mejor que nadie que la situación económica era muy complicada y que tocaba apretarse el cinturón hasta donde fuera necesario.
Pero ha llegado 2018 y han visto ilusionados cómo nuestro gobierno subía un 1% el salario de los funcionarios y, de rebote, a ellos mismos y a los diputados y senadores, porque, claro, son así de prudentes y asumen la modesta subida de los empleados públicos. La ilusión aumentó cuando vieron cómo se iba a terminar un agravio padecido durante años por policías y guardias civiles: en el plazo de tres años se igualarían sus retribuciones con las de los policías autonómicos. Y en la última semana el gobierno se comprometía a subir el salario de los funcionarios un 6% fijo y hasta un 2% más variable en los próximos tres años, además de darles más días de vacaciones. Parecía, por fin, que era cierto eso que repetían machaconamente desde el gobierno: habíamos salido de la crisis. Los nubarrones económicos se alejaban por el horizonte, ya podíamos comenzar a respirar aliviados.
Pero llegó la subida de las pensiones y se mantuvo en el exiguo 0,25% de los último años. Los pensionistas estallaron. El presidente del gobierno reaccionó rápido y solicitó comparecer en el Parlamento para dar explicaciones. Rajoy quería hablar a los pensionistas en el lenguaje que éstos entienden, el lenguaje de la mesura, de la ponderación: nos gustaría subir las pensiones, dijo, pero no podemos gastar lo que no tenemos. Aunque por alguna extraña razón parece ser que sí habría algo para subir las pensiones si le apoyaban los presupuestos. Los pensionistas, que saben que cuando no hay no hay y que da igual que te aprueben los presupuestos o que tu nieto tenga que comprar libros para el colegio, se sintieron estafados.
Los pensionistas saben bien de lo que habla Rajoy porque muchos de ellos han visto llegar a sus hijos o a sus nietos a pedirles ayuda, pero, al contrario que nuestro presidente, no despacharon a sus hijos con que no se puede gastar lo que no se tiene. No. Se detuvieron a mirar sus gastos y vieron que si no renovaban el abono del fútbol y dejaban de jugar cada tarde la partida podía sacar algunos dineros para estirar la pensión y echar una mano. Así que fueron viendo la manera de recortar los gastos para dedicarlo a otras cosas más prioritarias. Así que pensaron que Rajoy no había hecho nada con sus demandas. Es decir había hecho lo que hace como nadie: no hacer nada y esperar a que escampe. Cómo esperar de un hombre que estuvo en la cúpula del partido cuando entraban y salían dineros en blanco y en negro, regulares e irregulares, controlados y descontrolados y no fue capaz de ver nada que vaya a echar ahora un vistazo a los presupuestos generales del estado. No, no se puede esperar. Quizás haya preguntado a Montoro y éste le habrá dicho: no hay presidente. Si no hay no se puede gastar, ¿verdad, Montoro? Verdad, presidente. Ya me parecía a mí.
Montoro tampoco, se iba a despeinar, ni literal, ni figuradamente. Bastante tiene con seguir apretando las tuercas a los de siempre, como para sacar tiempo para ver dónde se están gastando los dineros de los españoles, pensionistas incluidos.
Así que los pensionistas siguen en la calle sacándole las vergüenzas a un gobiernos que no la tiene, esperando a ver si alguien le dice dónde está la chistera de la que sacar el conejo en forma de subida del IPC.
Quizás alguien le acabe soplando al oído a Rajoy que si no hay dinero para pagar las pensiones igual a que pensar si lo hay para pagar diecisiete parlamentos y gobiernos autonómicos. O que mejoraría mucho la salud de nuestros cargos públicos si les cambiaran el coche oficial por unos cómodos zapatos y un bonobús. O que los partidos políticos podrían hacer campañas de cinco días y ahorrar dos tercios de lo que ahora reciben en subvenciones. O que no podemos seguir dilapidando el dinero en decenas de televisiones públicas nacionales, autonómicas o locales. O que no es necesario hacer desfiles militares o festejos diversos porque no es presentable estar de fiesta en el salón mientras en el sótano tenemos al abuelo sin cenar.
Alguien debe soplar al oído de Rajoy que sí que hay dinero, lo que no hay es interés en destinarlo a lo verdaderamente importante.

*La fotografía ha sido tomada de elmundo.es

viernes, 3 de abril de 2015

Asturias hacia el siglo XIX de la mano de Podemos

Podemos de Asturias parece que cuestiona el AVE. Parece no hacer ascos a la oficialidad del asturiano, que, como todos sabemos, es poco menos que una lengua franca que nos permite a los asturianos movernos por todo el mundo sin problemas de comunicación, pero duda con una “obra faraónica y de alto coste”, como el AVE.
La verdad, no me extraña, porque, como se cansan de decirnos otros detractores del AVE, son infraestructuras que nunca se rentabilizarán.
Ya sabemos que la rentabilidad es la condición indiscutible para que cualquier inversión o gasto público se lleve a cabo, sea cual sea la administración que lo realice.
Todos sabemos que en Asturias se ha cerrado la televisión autonómica por no ser autosuficiente. ¡Ah!, no, se me olvidaba que es un servicio público y por eso debe mantenerse.
Bueno, bien. Hunosa. La empresa minera es deficitaria, los coste de extracción son muy elevados, el carbón es de baja calidad y todos pagamos en el recibo de la luz las cantidades que deben desembolsar las eléctricas por consumir carbón nacional.
¡Vaya!, tampoco. La lucha de los mineros por defender sus puestos de trabajo es un modelo a seguir por toda la clase trabajadora y... ¡Vale, vale! Hunosa sigue funcionando.
Los autobuses urbanos, las líneas de Renfe, las televisiones autonómicas, RTVE... Todo eso sigue funcionando bajo el paraguas del servicio público. Y en muchos casos es lógico. ¿Debe un municipio mantener sólo las líneas de autobuses que son rentables y condenar a los usuarios de las líneas que no lo son a no disponer de transporte público?
También podríamos preguntarnos si son rentables las autopistas. En términos estrictos, no. Pues no se paga por su uso.
¿Cuántos aeropuertos de España deberíamos cerrar por no ser rentables? Es posible que sólo Madrid, Barcelona y Palma de Mallorca se salvarían de la quema.
Volviendo al tren, me temo que la linea Madrid-Gijón sea deficitaria en estos momentos. ¿La quitarán también, además de no terminar el AVE?
¿Debe conformarse Asturias con un trazado ferroviario del siglo XIX? Este invierno ha estado incomunicada con la meseta por tren durante tres o cuatro días debido a las fuertes nevadas. ¿Puede Asturias permitirse eso?
La ruta aérea con Madrid sigue monopolizada por Iberia y un viaje de trabajo en el mismo día (ahora sólo posible por avión, en coche es inhumano) supone un desembolso de casi 500 Euros.
Los empresarios y ejecutivos asturianos se quejan de la falta de comunicaciones, pero es que los que vienen de afuera se horrorizan de las dificultades para llegar hasta aquí, lo que, finalmente, pesará en su decisión a la hora de invertir en una región que está tan mal comunicada.
Llevamos más de treinta años con gobiernos socialistas (excepto los cuatro años de Marqués y el año de Álvarez-Cascos) que nos han ido hundiendo en nuestras propias carencias, agrandándolas, y sin ser capaces de diseñar un futuro para esta región ensimismada en un pasado industrial del que queda poco más que el recuerdo. Pero, como todo lo que es susceptible de empeorar empeora, es muy posible que en las próximas elecciones autonómicas gane una izquierda liderada por Podemos que nos devolverá definitivamente al siglo XIX.

domingo, 19 de octubre de 2014

Kike Figaredo y su opinión sobre su primo Rodrigo Rato

El prefecto apostólico de Battambang, el gijonés Kike Figaredo, es una persona admirable que está haciendo una gran labor en Camboya. Es difícil no sentir admiración por este hombre cuando se ve lo que ha hecho por los mutilados por las minas antipersona y su empeño en eliminar su uso. Por eso resulta más triste y doloroso leer unas declaraciones suyas en el diario La Nueva España de hoy sobre su primo Rodrigo Rato.
En demasiadas ocasiones los obispos españoles hacen declaraciones polémicas más a tono con su ideología política que con su magisterio. Los católicos españoles, sobre todo los que no tienen unas ideas políticas conservadoras, están acostumbrados a separar el grano de la paja, es decir, a distinguir entre las opiniones políticas de la jerarquía católica de España de los dogmas de su fe.
Sin embargo, las opiniones vertidas por Kike Figaredo en la entrevista citada más arriba se hacen muy difíciles de digerir, por mucha voluntad que se ponga.
Dice Kike Figaredo que su primo Rodrigo Rato es una gran persona que les ha ayudado mucho en su causa y que fue quien promovió la ley para que España prohibiera la fabricación de las minas antipersona. Dice que es un gran trabajador, que se encuentra destrozado con lo que está ocurriendo y, opina el obispo, que es una especie de chivo expiatorio y que hay un ensañamiento social con él.
Qué triste resulta leer estas cosas de una persona de la que se supone que se siente unido a los que más sufren, una persona que sin duda tiene formada una recta conciencia que no solo le permite sentirse inclinado a la caridad, sino que le permite reconocer la injusticia social.
No sé si Kike Figaredo sabe que su primo, Rodrigo Rato, además del uso de su propia tarjeta opaca, como máximo responsable de Caja Madrid y Bankia, también lo era de que más de 80 consejeros y directivos de la entidad disfrutaran de las suyas.
Rodrigo Rato también está siendo investigado por el origen de más de 6 millones de euros que, al parecer, tiene en un paraíso fiscal.
Y mientras Rato y los demás consejeros hacían un uso indiscriminado de sus tarjetas opacas miles de ciudadanos eran engañados con participaciones preferentes y acciones de Bankia que no valían ni el papel en el que estaban hechos los contratos.
Miles de ancianos pensionistas vieron cómo desaparecían los modestos ahorros de toda una vida que deberían servirles para hacer más llevadera su vejez, para no depender sólo de una exigua pensión o para ayudar a sus hijos, víctimas también de los sinvergüenzas que ostentan el poder político y económico en este país.
Hace unos días, en un programa de televisión, entrevistaban a una víctima de las preferentes y le preguntaban su opinión sobre el hecho de que Blesa hubiese gastado 9.000 Eros en una sola noche en el Ritz, gasto que abonó con su maravillosa tarjeta. La respuesta de la anciana fue demoledora: “eso es lo que yo gano en un año”.
¿De verdad existe un ensañamiento con Rodrigo Rato o alguno de los sinvergüenzas que dirigían Caja Madrid, a la que llevaron a la ruina y fue necesario rescatar con una ayuda de 22.000 millones de euros, mientras ellos gastaban nuestro dinero, el de todos los españoles, como si no hubiera un mañana? ¿Ensañamiento social? ¿De verdad, señor obispo?
Parece que sigue habiendo personas que creen que algunos tienen derecho a poseer, disfrutar y usurpar todos los bienes de este mundo por ser especiales, por pertenecer a una clase social superior y que, en el mejor de los casos, por su bondad, se sienten caritativos y ayudan a los más desfavorecidos con la condiciçon de que éstos deben continuar en su resignada pobreza porque ese es el orden lógico de las cosas.
Recomiendo a Kike Figaredo que eche un vistazo a los gastos de casi 100.000 Euros que su primo Rodrigo Rato realizó con su tarjeta black y que está en el siguiente enlace http://www.eldiario.es/economia/cargo-Rato-tarjeta-bebidas-alcoholicas_0_312169051.html#gastos. Quizás así, la próxima vez que le pidan su opinión sea algo más prudente y, al menos, opte por el silencio.

sábado, 15 de septiembre de 2012

La flexibilidad del mercado de trabajo

Cuando una empresa está en un buen momento, crecen sus ventas y benefecios y, a pesar de ello, negocia con sus trabajadores peores condiciones de trabajo y menores salarios, aprovechando la díficil situación económica del país, lo que están haciendo es volar todos los puentes para las futuras negociaciones, cuando en eventuales situaciones menos favorables la empresa necesite realmente acometer reformas.

Dicho de otra manera. Agotan los márgenes cuando la situación es favorable, de modo que, cuando llegan los malos tiempos, sólo queda el despido como medida de ajuste.
Por eso es falaz el argumento de que la última reforma del mercado de trabajo facilita a las empresas otras medidas de ajuste que los despidos, porque las empresas procurarán apurar sus márgenes disminuyendo todo lo posible los costes laborales por la vía de la disminución de salarios, del aumento de jornada, de la eliminación de beneficios conseguidos en anteriores negociaciones o con la combinación de todas estas medidas.
Llegado el momento, en una situación de seria dificultad para la empresa, el único instrumento de ajuste será la reducción de plantilla.
Como en la fábula del escorpión y la rana, ésa es su naturaleza.

sábado, 16 de junio de 2012

No es el fin del mundo, pero sí el de nuestras familias

Dejo el enlace al artículo de Roberto Centeno en Cotizalia que lleva el título de este post. Es imprescindible leerlo para saber por qué estamos como estamos y lo que nos espera.

domingo, 10 de junio de 2012

La inadmisible forma de "lucha" de los mineros


Los mineros del carbón están en huelga desde hace 11 días. ¿Motivo? El fundamental, que el gobierno ha rebajado unilateralmente el importe de los Fondos Mineros, fondos que tienen como fin la reindustrialización y mejora de las comarcas mineras para compensarlas por la disminución del sector de la minería del carbón.
Vaya por delante que no me opongo a que los mineros reivindiquen lo que crean necesario para ellos como trabajadores y para sus comarcas. Con lo que no estoy de acuerdo es con la forma en la que están llevando a cabo sus protestas. Pero antes, hagamos un poco de historia.
La minería del carbón lleva en España 30 años en reconversión. Se dice pronto, pero 30 años son muchos años y esos años han estado (y aún lo están) llenos de dinero público empleado en prejubilaciones y en planes de formación, empleo, reindustrialización y mejora de las comarcas mineras.
Los resultados de todo ese dinero, salvo el destinado a prejubilaciones que ha permitido mantener el poder adquisitivo de los trabajadores excedentes del sector y, por tanto, cierto nivel de consumo en las comarcas (digo cierto porque muchos prejubilados no se han quedado a vivir en las comarcas mineras) el resto ha servido para bien poco. En muchos casos se ha dejado la decisión de las inversiones en manos de los sindicatos y éstos, no se les puede reprochar, no han sabido acertar en las proyectos. Uno de los ejemplos más destacados fue la construcción de un campus universitario en Mieres.
Pero no sólo se han empleado mal, es que ni tan siquiera se han aportado proyectos suficientes para emplear todos los fondos previstos. De hecho, el recorte del gobierno ha consistido en reducir este año la cantidad de esos fondos al importe adjudicado el año pasado.
El resultado de todo esto es que como los recursos, por grandes que sean (que lo han sido) son finitos, lo que se emplea en unas cosas no se emplea en otras y así tenemos que 30 años después y con el horizonte del 2.018 señalado por la UE como el fin de la minería del carbón en España, las comarcas mineras están más depauperadas, empobrecidas y sin alternativas de empleo que nunca.
Y ahora los mineros salen a la calle y vuelven a hablar ellos, los partidos de izquierdas y un buen número de personas de solidaridad y lucha justa por sus derechos, pero nadie se cuestiona la justicia de esa lucha. Los mismos que cuando los que hacen huelga son los maquinistas de RENFE, los controladores aéreos o los pilotos de Iberia, se cansan de hablar de trabajadores privilegiados que toman por rehenes al resto de ciudadanos, se muestran ahora complacidos con la “lucha solidaria de los mineros”.
Y esta es la parte de la historia con la que no estoy de acuerdo. Los mineros pueden ser muy solidarios con ellos mismos, pero en absoluto con el resto de trabajadores. No he visto un solo minero en la calle estos últimos cuatro años mientras los trabajadores de la construcción se iban uno tras otro al paro hasta formar una buena parte de los cinco millones de parados que tiene España.
Los mineros salen a la calle impiden la libre circulación de mercancías y personas si importarles los problemas de los demás. Estudiantes que no pueden acudir a los exámenes finales, enfermos que no pueden acudir a consulta o a tratamiento, otros trabajadores que no pueden acudir a su trabajo...
Los trabajadores que padecen los cortes de carretera no tienen, ni tendrán nunca, la seguridad en el empleo que tienen los mineros de Hunosa, no tienen, ni tendrán nunca sus condiciones económicas, ni tienen, ni tendrán nunca la seguridad de acceso a unas prejublaciones de privilegio a los 42 años.
Y si alguien va a argumentar el peligroso y penoso trabajo de los mineros, ya me adelanto a decirle que sí, pero que no es más penoso o peligroso que el de los trabajadores de la construcción (sólo hay que repasar las cifras de siniestralidad laboral de cada sector) o que el de los pescadores, y ni unos ni otros tienen las condiciones económicas o de acceso a la jubilación de aquellos.
Y termino como empecé, no discuto el derecho de los mineros a luchar por lo suyo o por lo que creen que es mejor para sus comarcas, aunque estén equivocados, pero no puedo estar de acuerdo en que su lucha se lleve por delante los derechos de los demás.
Y para terminar, algo que ilustra bien lo que algunos esconden tras la lucha de los mineros. Esta pasada semana José Ángel Fernández Villa, tradicional líder del SOMA-UGT, le decía a un policía: “llevo sesenta años en este negocio y no acepto la represión”. Pues eso.

martes, 24 de abril de 2012

Las medidas económicas de Rajoy


Nuestro gobierno, el que por boca de su presidente decía que sabía lo que tenía que hacer, lleva en el poder cuatro meses en los que ha ido incumpliendo sus promesas electorales una tras otra con la única excusa de que la situación de nuestro país es desesperada.
Como excusa es bastante pobre si tenemos en cuenta que eso lo venían repitiendo en los últimos meses del gobierno de Zapatero. Así que si en la campaña electoral dijeron que no harían lo que ahora están haciendo sólo cabe deducir que nos engañaron de manera premeditada para conseguir nuestro voto.
Los engaños electorales son tan característicos de nuestros políticos que forman para de su identidad, pero no por ello deberíamos dejar de exigirles que dimitan si ese es su comportamiento.
En estos cuatro meses el gobierno sólo ha tomado medidas que reducen el gasto público, fundamentalmente el que redunda en el empleo y en los servicios a los ciudadanos, mientras que han sido muchos más discretas la reducciones en aquello que afecta a los políticos: sueldos, dietas, cargos, asesores, pensiones, privilegios, coches oficiales, tarjetas de crédito, televisiones estatal y autonómicas, etc. Es decir, han cargado el peso de la crisis sobre los contribuyentes aumentando los impuestos y reduciendo los servicios.
Por contra, no han tomado ni una solo medida tendente a la dinamización de la economía.
Son muchas las voces de diversos ámbitos nacionales e internacionales que advierten de que España entrará en una recesión más grave debido a las tremendas medidas de ajuste, algo que el gobierno parece ignorar. Pero la conclusión es evidente, reduciendo la inversión pública al mínimo, habrá menos empleo, si hay más persona en paro, las que trabajan deben pagar más impuestos y más tasas y los servicios (sanidad, enseñanza, transporte, etc.) son más caros, el dinero que las familias podrán destinar al gasto será mucho menor. Con menos gasto, menor consumo, con menos consumo menos producción, si decrece la producción aumenta el paro y eso no es otra cosa que alimentar el círculo vicioso. Si meter dinero público en el sistema de manera descontrolada es como desguazar los vagones para alimentar la locomotora, reducir drásticamente el gasto, aumentar los impuestos y las tasas y encarecer los servicios públicos es lo mismo que dejar a la locomotora sin combustible cuando la pendiente es más pronunciada.
Algunas de las medidas adoptadas no resisten el mínimo análisis.

Subida de las matrículas universitarias. Las justifican diciendo que los estudiantes apenas pagan el 15 ó 20% del coste real y acompañan un análisis demoledor (y a mi entender falso y exagerado) de la calidad de la enseñanza universitaria. Pero la pregunta inmediata es que si es tan mala por qué nos quieren cobrar más. Si fuera un restaurante no creo que subieran el precio del menú después de decirnos que la comida es mala y el servicio pésimo.

Subida del copago farmacéutico. En este caso el argumento es el contrario, tenemos una sanidad muy buena, por lo que es necesario preservarla aumentando lo que se debe pagar por los medicamentos.
De todas formas, yo estoy de acuerdo con esta medida en términos generales, no con la que parece que aplicará el gobierno. También pienso que se debería aplicar un pequeño pago por las consultas y por las estancias hospitalarias. En el primer caso para evitar abusos y en el segundo para abonar aunque sea parcialmente los servicios no sanitarios, comida, principalmente, que, además, el enfermo está dejando de abonar en su domicilio.
Pero todo esto debería abonarse en función de la renta y del tipo de enfermedad, crónica, de larga duración, etc. Sin embargo no parece que el gobierno se vaya a romper demasiado la cabeza con este tema y terminará por pagar, en mayor o menor medida, todo el mundo.

Las medidas adoptadas por el gobierno son injustas y recaen sobre la sufrida clase media, pero no se toman otras que tendrían menos efectos sobre el ciudadano medio. A las ya mencionadas y que afectarían a los cargos públicos, se podría disminuir el gasto en defensa, se podrían retirar las tropas que están en misiones fuera de España (nuestros socios, que nos exigen reducir el gasto, lo entenderían, sin duda). Se podrían unificar todas las elecciones, generales, autonómicas y municipales en la misma fecha. Sería un ahorro importante reducir, por ejemplo, un 20% los parlamentarios nacionales y autonómicos y los concejales.
No sería descabellado poner un impuesto especial a los coches de más de 60.000 Euros, viviendas de más de 600.000 Euros y joyas y otros objetos suntuarios de más de 6.000 Euros de valor unitario.

También debería hacerse una reforma en profundidad del IRPF, de modo que se corrija la actual situación en la que las rentas del trabajo pagan el 75% de este impuesto.

Hay muchas cosas que hacer y que este gobierno no está haciendo y no creo que tenga intención de hacer. Al contrario, la medidas que está tomando son las más fáciles y las menos eficaces para combatir la crisis.

No sabían lo que tenían que hacer. Ésa fue otra mentira de su campaña electoral. Y, lamentablemente, siguen sin saberlo.

Y España está técnicamente en recesión tras dos trimestres consecutivos en los que el PIB ha decrecido.

martes, 6 de marzo de 2012

sábado, 18 de febrero de 2012

Los empresarios insatisfechos con la reforma laboral

Los empresarios piden otra «vuelta de tuerca» a una reforma laboral «que se quedó corta»

Esto se publica en el diario El Comercio, de Gijón, de hoy.
Supongo que esperarían que en el decreto ley se incluyera la rescisión automática y gratuita de todos los contratos en vigor para que ningún trabajador tuviera derecho a indemnización, ni a prestación por desempleo, hubiera perdido la antigüedad y los que siguieran trabajando lo hicieran con el salario mínimo interprofesional (bueno, si les parece demasiado salario también podría establecerse una cláusula de descuelgue).
Rajoy ha demostrado ser un pardillo (con perdón) pensando que haciendo una reforma laboral tan desastrosa como la que hizo los empresarios le harían la ola. Ahora ya se habrá empezado a dar cuenta de que las empresas están prestas a poner a un montón de gente en la calle con las nuevas condiciones y ya han comenzado a poner excusas: "la reforma laboral es insuficiente".
¡Menuda tropa!

domingo, 12 de febrero de 2012

Reforma laboral: la falta de sentido común

Cuando los políticos no tienen el menor sentido común y, además, carecen del mínimo conocimiento de la realidad que les rodea pueden adoptar medidas que provocarán los efectos contrarios de los que pretenden.
Esto es lo que ocurre con la reforma laboral: producirá más paro en lugar de empleo. Pero esto es algo que puede entender cualquier persona con un mínimo sentido común: ¿cómo se va a crear empleo facilitando y abaratando los despidos?
Pero no debe extrañarnos. Repasemos las biografías de las cuatro personas “fuertes” del actual gobierno (podríamos haber hecho lo mismo con los del gobierno anterior): Mariano Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría, Cristóbal Montoro y Luis de Guindos. Éste último es el que tiene algo parecido a una trayectoria en la empresa privada, el resto están ligados a la política desde siempre, salvo un breve paso por el funcionariado o la docencia.
¿Qué conocimientos pueden aportar sobre las necesidades de las empresas? ¿Qué experiencia o qué vivencias les pueden ilustrar a la hora de tomar decisiones sobre el mercado de trabajo?
Por eso, cuando Luis de Guindos habla en la última cumbre europea con uno de sus colegas sobre la reforma laboral que iba a aprobar el gobierno, no la califica de audaz, eficiente, dinamizadora, etc. La califica de extremadamente agresiva.
La pregunta que le podría haber hecho su colega si tuviera algún interés o algún conocimiento (es posible que careciera de ambas cosas) sería: ¿y...?
Apliquemos esa definición a otras reformas que necesita nuestro país.
Haremos una reforma financiera muy agresiva.
Haremos una reforma de la enseñanza profesional muy agresiva.
Haremos una reforma del modelo productivo muy agresiva.
Al final, el gobierno se ha limitado a oír los cantos de sirena de la patronal y de los empleadores autónomos que están anclados en una concepción de la empresa de mitad del siglo XX y unas relaciones laborales de finales del XIX. Unos empleadores que ven a sus empleados como una pesada carga en lugar de sus activos más importantes.
Y con esos cantos de sirena no han sido capaces de hacer ni una mínima previsión sobre la evolución del mercado de trabajo.
¿Algún empresario de este país haría una reforma de las condiciones laborales en su empresa sin hacer una previsión de su efecto en la evolución de su negocio?
Y que conste que hay otros empresarios, que piensan de otra manera. Que saben que el activo más importante de su empresa son sus trabajadores. Que tienen puesta su vista en el futuro, en desarrollar nuevos proyectos y en abrir nuevos caminos, para lo que necesitan trabajadores motivados, bien formados y bien pagados, que se sientan parte de la empresa y que los ven como aliados indispensables en lugar de enemigos irreconciliables.
Si el gobierno hubiera hablado con éstos y les hubiera preguntado por sus necesidades, la reforma laboral habría sido radicalmente diferente a la aprobada, pero, y esto es lo más importante, habría sido eficiente para la creación de empleo, en lugar de serlo para aumentar el paro.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Los empresarios están enfermos

¿Qué les pasa a los empresarios españoles? ¿Cuál es su enfermedad?
Llevamos cuatro años de crisis durante los cuales han dejado sin trabajo a tres millones de trabajadores y ahora ya dicen que también es necesario despedir a funcionarios.
Escucho al presidente de la patronal y tengo la sensación que el director del hospital es el dueño del tanatorio y por eso no habla de curar a los ingresados, sino de disponer de suficientes medios en la morgue.
No tengo ninguna confianza en lo que vaya a hacer Rajoy, porque me temo que las medidas que va a tomar cargarán el peso de la crisis sobre quienes ya la venimos soportando con más intensidad: trabajadores, autónomos y pequeñas empresas; y porque creo que esas medidas no van a ayudarnos a salir de la crisis. Desde luego a los colectivos que acabo de citar, no.
Pero a pesar de esa falta de confianza, yo le pediría que fuera valiente y audaz y que se atreviera a hacer lo que muchos pensamos, lo que acaso también piensa él mismo. Que llamara a la directiva de la CEOE y le preguntara qué es lo que piensan hacer sus empresas si el gobierno toma las medidas que reclaman. ¿Qué harán? ¿Dejarán de despedir a trabajadores? ¿Darán seguridad en el empleo en lugar de encadenar contratos temporales indefinidamente? ¿Dejarán de percibir la cuantiosas subvenciones que reciben de las diferentes administraciones con los motivos más variados y, en algunos casos, pintorescos?
Rajoy debería parafrasear: no os preguntéis que puede hacer el gobierno por vosotros, sino más bien qué podéis hacer vosotros por España.
Y si no obtiene una respuesta satisfactoria, podría publicar el nombre de todas las empresas de España que durante los últimos cuatro años han tenido EREs con extinciones de contratos temporales o definitivas a pesar de tener beneficios, en algunos casos, cuantiosos beneficios. En esa relación podría incluir también el importe de las subvenciones recibidas de las diferentes administraciones.
Esa medida nos permitiría comprobar qué tipo de empresario tenemos en España, siempre dispuesto a buscar el abrigo de la subvención, del contrato público, del calor de las Administraciones protectoras y que, curiosamente, reniegan de las ayudas a los trabajadores y claman por una libertad que, si de verdad existiera en la economía española, ya haría tiempo que muchos de ellos habrían dejado de llamarse empresarios.
Continuando con la supuesta reunión con Rajoy, la cúpula de la CEOE también podría explicar por qué mientras ellos hablan de las condiciones para despedir y de la creación de los minitrabajos que en realidad es la autorización de los minisueldos, en Alemania o Suecia, por poner dos ejemplos, están haciendo ofertas para encontrar ingenieros porque de sus universidades no salen suficientes titulados para cubrir la demanda de sus empresas. ¿Será porque tienen más facilidades para despedir o será porque son empresarios que buscan el desarrollo de nuevos productos?
Según se puede leer en diferentes informaciones, el año pasado nuestra liberal y amante defensora del mercado cúpula patronal percibió 21,4 millones de euros en subvenciones para cursos de formación para el empleo. En pesetas más de 3.500 millones. ¿Cuántos trabajadores han encontrado trabajo gracias a los cursos pagados con ese dinero? No lo sé. Pero lo que sí sabemos todos es que en 2010 el número de parados aumentó en 550.000 personas.
No voy a mirar las subvenciones que hayan podido percibir en 2008, 2009 y 2011, pero suponiendo que fueran del mismo importe, y seguro que me equivoco muy poco, en estos cuatro años de profunda crisis habrían recibido 14.000 millones de pesetas (me gusta decirlo en pesetas). Al tiempo que el paro aumentó en 3.000.000 de personas. Es decir que entre todos los españoles y gracias a la desmedida generosidad de nuestro gobierno les hemos dado a esos empresarios que tanto nos quieren y a los que tanto queremos la bonita cantidad de 4.666 pesetas por cada persona que han puesto de patitas en la cola del paro. ¿Somos rumbosos o no somos rumbosos?
Alguien debería decirles a los representantes de la patronal que como broma no ha estado mal, pero que va siendo hora de que sean de verdad lo que dicen llamarse o que se vayan a su casa y nos dejen en paz a todos. También, si les parece, puede emigrar a EEUU, donde las reglas del mercado se parecen bastante a las que ellos dicen querer. Que lo hagan tranquilamente, que, cuando sean mayores y quieran volver, con el dinero que nos hayamos ahorrado en subvenciones les pagaremos gustosos el viaje de vuelta para que vengan a pasar sus últimos días en su país en una residencia de ancianos. Y que no se preocupen por el dinero, ya les buscaremos plaza en una pública.
Y como no quiero ser injusto, también hay en España empresas que crean trabajo en estos tiempos de crisis. Que a pesar de lo que dicen los dueños del tanatorio, con nuestro mercado de trabajo se puede contratar a más trabajadores. Son empresas como Zara, El Corte Inglés, Central Lechera Asturiana y un no demasiado largo etc. de empresas y de empresarios de verdad que saben hacer frente a las dificultades y tejer con los mimbres que hay, en lugar de quejarse y buscar desesperadamente la teta generosa de la subvención pública.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Crisis: la Tercera Gran Guerra

Llevamos cuatro años de crisis. Los dos últimos pilotados por Merkel y Sarkozy sin otro resultado que profundizar la crisis y contagiarla a más países.
La crisis de la deuda soberana no tiene visos de ir a solucionarse, ni siquiera de disminuir de intensidad debido, fundamentalmente a que Francia y Alemania no quieren dejar pasar al oportunidad de convertirse en amos de la UE.
Estamos viviendo la tercera gran guerra en Europa, sólo que, en esta ocasión, las armas son económicas y el campo de batalla los mercados financieros, pero las víctimas somos los de siempre, el resto de europeos que vemos cómo nuestros gobiernos sucumben ante el poderío alemán.
Francia, como es habitual, es colaboracionista y, en esta ocasión, no ha necesitado establecer su gobierno en Vichy. Sarkozy se pone al lado de Merkel porque, también en esta ocasión, quiere estar en el reparto del pastel.
Como siempre Gran Bretaña resiste porque tiene unos políticos que se respetan a sí mismo, a su país y, probablemente, a sus conciudadanos.
España tiene unos pobres políticos que no saben decir dos palabras seguidas en defensa de los intereses de su país y se limitan a repetir a los amos del mundo, Obama y Merkel, que serán buenos y que empobrecerán a sus conciudadanos hasta donde haga falta con tal de que los sigan invitando a sus reuniones.
De momento la gente resiste. Griegos, iralandeses, portugueses, españoles, italianos... vemos incrédulos cómo nuestros políticos nos dicen que deben bajarnos los salarios, las pensiones, reducir las prestaciones sociales, las coberturas sanitarias y la enseñanza gratuita porque es necesario destinar todo ese dinero a los bancos y debemos ofrecerles a las empresas trabajadores con no muchos más derechos que los de los países emergentes.
Las sociedades aguantan mientras sean mayoría las personas sigan pensando que es más lo que perderían si lo echaran todo a rodar que los posibles beneficios. Pero cuidado con que se instale en el ánimo de los ciudadanos que es poco lo que arriesgan, porque apenas nada les han dejado.
Ya veremos cómo termina esta historia que no ha hecho más que empezar a dar sus primeros pasos.

domingo, 16 de octubre de 2011

Palabras desde Atenas: la realidad de la deuda griega

Pedro Olalla da en este vídeo su visión sobre la crisis de la deuda griega y del resto de países europeos. Son quince minutos que no tienen desperdicio.



En su página web www.pedroolalla.com, esto es lo que se dice del autor:
 Pedro Olalla González de la Vega (Oviedo, España, 1966) es escritor, helenista, filólogo, profesor, traductor y fotógrafo, y en estos campos desarrolla su actividad profesional en colaboración con editoriales, universidades e instituciones culturales de diversos países del mundo. Desde hace veintiseis años, mantiene una intensa relación con Grecia, país en el que se inició en el helenismo y en el que, en 1994, fijó su residencia para dedicarse a la investigación, la creación y la didáctica. Su principal ocupación es la escritura (26 títulos originales en distintas lenguas), campo en el que ha publicado obras de contenido literario y cultural, guiones y audiovisuales, así como una larga serie de artículos periodísticos y traducciones de autores griegos y españoles. Ha sido profesor de griego moderno en la Universidad de Oviedo (Extensión Universitaria) y lector de español en la Universidad de Syracuse (Nueva York). Ya en Grecia, fue durante años director del Boletín Cultural de la Embajada de España, redactor jefe de la revista mensual bilingüe “El Sol de Atenas” y profesor del Instituto Cervantes. Desde 1998 trabaja como profesor en la Universidad de Atenas (Master Traducción y Traductología) y en el Parlamento Griego. Como fotógrafo, ha realizado diversas publicaciones y más de cuarenta exposiciones individuales en distintos países; como lexicógrafo, es coautor del “Nuevo Diccionario Griego Español” (ed. Texto), para el que trabajó durante años becado por la Fundación A. G. Leventi; como investigador y fotógrafo, ha colaborado con editoriales especializadas como National Geographic, Thames & Hudson, Altaïr, Planeta, Road Editions, etc. así como con diferentes productoras y cadenas de televisión. Entre sus últimas obras destacan el “Atlas Mitológico de Grecia” –obra patrocinada por la Fundación Onassis y premiada por la Academia de Atenas, para cuya elaboración ha recorrido más de cien mil kilómetros por Grecia tras las huellas de los antiguos mitos–, la serie documental de televisión “Los lugares del mito”–una producción de la Radio Televisión Griega (ET1) para la Programación Especial de los Juegos Olímpicos Atenas 2004–, la película documental “Ninfeo de Mieza: El jardín de Aristóteles” –un recorrido por el lugar donde el filósofo educó al joven Alejandro Magno–, el libro “Arcadia Feliz” –un amplio viaje por la cultura de Occidente rastreando las huellas del elemento arcádico–, su último libro “Historia Menor de Grecia”, -una mirada histórica y literaria sobre la formación y la supervivencia de la actitud humanista- y su última creación audiovisual, la película "Con Calliyannis", nominada al premio "Mejor Largometraje Documental" de la Academia Griega de Cine. Por su labor en el campo de la mitología y en la promoción de la cultura griega, ha sido nombrado Embajador del Helenismo por el estado griego, Fellow Member del Centro de Estudios Helénicos de Harvard University (CHS Hellas Fellow in Geography of Myths), Ciudadano Honorario de Kleitor en Arcadia y ha sido invitado por numerosas instituciones culturales y medios de comunicación helenos y extranjeros (Universidades de Atenas, Egeo, Tracia, College Year in Athens, Onassis Foundation New York, Fulbright Foundation, Universidad Autónoma de México, Universidad Internacional Menéndez Pelayo, Embajada de Grecia en Suecia, Fundación Nacional de Investigaciones de Grecia, Centro Nacional del Libro, etc.). Asimismo, ha sido miembro fundador y director de International Society for Arcadia y vicepresidente de la Asociación de Becarios de la Fundación Onassis.

viernes, 7 de octubre de 2011

La TPA (Televisión Pública de Asturias)


La RTPA es uno de los tantos dislates cometidos por los gobiernos del PSOE en Asturias cuando se pensaba que el dinero era infinito y que daba para cualquier ocurrencia.
Las televisiones autonómicas se han convertido en un pozo sin fondo, en un agujero negro del dinero público del que se alimentan de manera directa e indirecta.
Es posible, como dijo Areces, que la RTPA sea muy austera, pero antes que austera es innecesaria. Ese es el quid de la cuestión.
Como innecesarias son todas las televisiones autonómicas.
En un país en el que existen varios operadores de cable con decenas de canales de televisión, con varias decenas de canales en abierto de la TDT, ¿para qué se necesitan televisiones públicas?
El derecho a la información está más que garantizado para todos los españoles. Y las televisiones autonómicas, y, si me apuran, los canales públicos nacionales carecen de sentido.
No tendría mayor importancia la existencia de cuantos canales públicos fueran necesarios si se pudieran mantener sin acudir a los presupuestos autonómicos, pero no es así y, por tanto, lo lógico es privatizarlos.
El mayor problema de la RTPA es que nunca debió crearse. Si el gobierno quería promocionar nuestra cultura y divulgar nuestras costumbres, habría sido mucho más barato patrocinar programas en los canales privados, en lugar de crear una RTPA que, además de ese contenido más que minoritario en su parrilla, se dedica, por ejemplo, a poner westerns o a retransmitir carreras de Fórmula 1 que también retransmite una cadena privada de ámbito estatal.
Es una lástima que se puedan perder varios centenares de puestos de trabajo, por supuesto, pero la continuidad o no de la RTPA debe basarse en otros argumentos.
Al fin y al cabo, si todos los déficits se pudieran amparar en los puestos de trabajo, sería muy fácil tener pleno empleo. Pero nuestra economía no podría soportarlo.
Quienes crearon la RTPA y quienes ahora se oponen a reconducirla con ajustes y, si fuera el caso, con la privatización, deben explicar también de dónde proponen recortar el gasto público o de dónde creen ellos que debe sacarse el dinero para emplear en inversiones productivas.
El dinero es el que es y es muy poco y si la economía sigue con el encefalograma plano será todavía menos. Hay que reducir gastos y sacar dinero para dinamizar inversiones.
A final de septiembre el paro registrado en Asturias ascendía a 82.122 personas, el 8,1% más que en el mismo mes de 2010 y una tasa del 17,2%.
El que quiera más datos puede consultarlos en el Instituto Asturiano de Estadística.
El que tenga otras fórmulas, por favor, que las cuente ya. No hay tiempo que perder. 

domingo, 2 de octubre de 2011

La salvación del sistema financiero y la ruina de los particulares


Ya han quebrado en España cuatro cajas de ahorro, sin que, hasta el momento, se hayan emprendido acciones judiciales contra sus administradores.
El Banco de España parece no haberse enterado de la desacertada gestión de esas cajas y de la peligorosa concentración de riesgo en un sector, el de la construcción, y en operaciones teledirigidas por los políticos de turno.
El gobierno de España ha destinado y seguirá destinando miles de millones en salvar o reflotar a las entidades en riesgo.
Esa acción ya se demostró inútil en años pasados, pero se repetirá de nuevo. Entre tanto, nadie se preocupa de los deudores de cajas y bancos que no pueden hacer frente a sus deudas por haber perdido su trabajo o por haber visto mermados sus ingresos.
Se da la paradoja de que todos los españoles pagamos el reflotamiento de bancos y cajas y, los deudores, en algunos casos, embargados y desahuciados, pagarán doblemente, pagando sus préstamos y con sus impuestos.
Lo razonable sería garantizar los depósitos de los particulares y dejar que las entidades de crédito corrieran la suerte que se han buscado.
Lo razonable sería apoyar a los deudores que no pueden pagar. El estado asumiría sus créditos con un reconocimiento de deuda y abonaría a las entidades los plazos que ellos deberían pagar, subrogándose en el lugar del deudor en tanto éste no pueda hacer frente a los pagos del préstamo. Los bancos cobrarían, los deudores no se vería asfixiados por las deudas ni desalojados de sus casas teniendo que pagar la deuda pendiente y pagando, además, una renta por el nuevo domicilio, es decir, no verían arruinada su vida para siempre.
¿Por qué no se hace algo tan evidente? Porque con el reflotamiento de las entidades bancarias se está apoyando a las entidades de crédito para que puedan hacerse con un importantísimo patrimonio inmobiliario a precio de saldo.
Pero lo peor de todo es que las cantidades destinadas a reflotar a las entidades de crédito siguen enriqueciendo a los de siempre, empobreciendo a los mismos y, para más inri, no sirven par salir de la crisis.

sábado, 30 de julio de 2011

Las recomendaciones del FMI

El FMI recomienda a España bajar el sueldo de los funcionarios y subir el IVA, es decir los impuestos indirectos que gravan por igual a ricos y pobres.
Esto es algo habitual en las recomendaciones de este organismo, en cambio nunca recomienda reducir el número de políticos, ni disminuir sus retribuciones o privilegios. ¿Por qué?
Yo creo que es como en el chiste que nos cuenta cómo un político novato se extraña ante la actitud del político veterano que responde con evasivas a las peticiones de un director de colegio para mejorar las instalaciones y en cambio se muestra solícito para atender las peticiones del director de una cárcel. A modo de explicación, el político veterano le dice al bisoño: ¿tú piensas volver al colegio?
Pues eso.
Y por si alguien no lo sabe, la recién nombrada directora del FMI, la francesa Christine Lagarde, tiene un salario (si es que a esta cantidad se la puede llamar así) de 551.700 Dólares anuales, lo que en Euros son unos 383.000 y en nuestras queridas pesetas asciende a la nada desdeñable cantidad de 63.725.000.
¡Qué símpatica Lagarde! Supongo que si preguntáramos a sus vecinos seguro que dirían que siempre saluda.

martes, 19 de julio de 2011

Las declaraciones de Rosell

La patronal española, en los últimos años, nos regala unos personajes realmente simpáticos y curiosos. El predecesor del actual nos daba las recetas para sacar adelante la economía del país mientras, pobre, sus empresas quebraban. No me extraña, pues dedicaba todo su tiempo a los demás y, claro, tenía abandonados sus negocios.
El actual parecía, al principio, un hombre serio y, la verdad, yo estaba un poco decepcionado, pero, ni hablar, el hombre también es la mar de simpático y tiene recetas para todo. Es una pena que no decida incorporarse a la política, desde donde podría resolver los problemas más diversos. De las empresas españolas no dice nada, ni da ninguna receta, pero no se lo podemos reprochar: no se puede saber de todo.
Hace unas semanas, el bueno de Rosell dijo que los empresarios españoles tienen pánico a contratar. Tiene que ser tremendo ser empresario y tener pánico a contratar, debe de ser como ser piloto de aviación y tener miedo a volar. ¿Por qué tienen miedo a contratar? No lo ha dicho. Yo estuve mirando las hemerotecas a ver si es que los empresarios españoles sufrían accidentes mortales en ese cometido, o lesiones invalidantes que les impidieses continuar con su altruista labor empresarial, pero no he visto nada de eso. Curiosamente, ya se sabe que siempre se encuentra lo que no se busca, sí vi estadísticas que hablan de la elevada tasa de siniestralidad laboral en nuestro país, mucho más elevada que en los países de nuestro entorno. Los periódicos no dicen nada de que los trabajadores españoles tengan pánico a trabajar en las empresas españolas, aunque, vistas las cifras, creo que estaría más que justificado.
Pero, como el espectáculo debe continuar, el Sr. Rosell ha salido ahora con que es necesario terminar con los funcionarios prepotentes. Amén. Y con aquellos que no cumplen con sus obligaciones. Amén. Y que eso de irse al paro porque sí, nasti de plasti. Amén, amén y amén.
Supongo que habrá dejado para próximos capítulos la desaparición del empresario defraudador, del que hace contratos de media jornada a trabajadores a los que exige trabajar jornada y media. Supongo que tendrá su látigo dispuesto para los empresarios que no invierten en investigación o que cogen las subvenciones para formación, pero que no forman a sus trabajadores, o para los que pagan mordidas, comisiones y convolutos para obtener contratos con la administración. O para los que sacan hasta el último céntimo de su empresa y la estrujan como un limón sin preocuparse de modernizar los procesos productivos y en cuanto viene el lobo y sopla un poco la empresa se va al garete.
Pobre Rosell, tiene tanto trabajo dentro de su casa que no me extraña que esté siempre trabajando en la de los demás; seguramente están mucho más limpias y por eso le dan mucho menos qué hacer.

domingo, 3 de julio de 2011

Bankia y las recetas para salir de la crisis

La salida a bolsa de los bancos que se han creado con los activos “buenos” de las cajas de ahorros empieza a proporcionarnos valiosas joyas de capitalismo actualizado que no es otro que el capitalismo de siempre, pero corregido con una extraña cláusula no escrita que dice algo así como que todo el mundo puede perder en los negocios, salvo que sea una entidad financiera, en cuyo caso le enjuagaremos las pérdidas entre todos para que puedan seguir operando y enriqueciéndose con sus negocios o con nuestro dinero.
Sale a bolsa Bankia, que es el banco creado con los activos “no tóxicos” de varias cajas. Nos dicen que las acciones se ponen a la venta en condiciones muy ventajosas para los inversores, a un precio que supone el 60% del valor en libros. Es decir, que, como estamos en rebajas, Bankia se oferta de saldo con descuentos del 40%. Yo estoy muy contento, porque en estas rebajas no había visto todavía nada interesante y ahora igual me la pruebo y como me quede bien, me compro una caja.
¿Y los activos “tóxicos”? Bueno, pues además de perder ese 40% de descuento con el que se ofrecen las acciones de Bankia, los ciudadanos también cargaremos con las pérdidas de esos préstamos de dudoso (por no decir imposible) cobro.
Por si alguien lo duda, Bankia recibirá del FROB (o sea de los impuestos de todos los españoles, incluidos aquellos a los que las cajas que forman Bankia han ejecutado sus hipotecas por falta de pago) más de 4.000 millones de euros, que dicho en pesetas asciende a la bonita cantidad de más de 665.000 millones.
¡Qué buen negocio!
Pero no todo queda ahí. Dice el folleto que Bankia ha presentado a la CNMV para su salida a bolsa que los 32 consejeros podrán percibir una remuneración máxima de más de 24 millones de euros. Y que el Presidente, Vicepresidente y Consejero Delegado podrán percibir como máximo más de 10 millones de euros.
Esto no parece haber excitado demasiado los ánimos de nuestros más ilustres comunicadores, columnistas y tertulianos varios. Tan atentos ellos siempre a los excesos de los indignados, a los trastornos que causaban al turismo y al comercio de las plazas donde acampaban y tan preocupados por la mala imagen que causaban en propios y extraños, no se han mostrado nada sorprendidos porque una caja que debe recibir nuestros dineritos para sanearse tenga unos directivos que se autoasignan una remuneraciones de tal calibre.
Seguramente han preguntando a los vecinos de tal ilustres personajes y les habrán dicho que “siempre saludaban”. Y yo me lo creo. Son gente bien educada, bien vestida y agradable a la vista. No visten vaqueros rotos ni sudaderas grises. No. Ellos siempre van bien arreglados, en coches siempre relucientes, que para eso tienen un chófer (que también pagamos nosotros) que se encarga de que la chapa no tenga ni una mota de polvo.
A nuestra prensa estas personas no les parecen antisistema porque es muy posible que piensen que el sistema está diseñado precisamente para que unos (la mayoría) trabajemos mucho (cada vez más) y cobremos poco (cada vez menos) para que otros (muy pocos) puedan ganar cantidades astronómicas.
Los indignados son antisistema porque con este sistema tendrían que trabajar varias vidas todos los que se manifestaron el pasado 19 de junio para poder ganar lo que van a ganar los tres principales ejecutivos de Bankia en un solo año.
Qué han dicho de todo esto Zapatero, Rubalcaba, Rajoy... Pues no han dicho nada, porque son ellos los que han “olvidado” fijar un límite a las retribuciones de los ejecutivos de las entidades financieras que recibieran ayudas del estado. Algo que, por cierto, ha fijado la UE en una directiva y que, ¡oh casualidad! en España todavía no se ha adoptado.
No se lo podemos reprochar. Nuestros políticos bastante tienen con luchar por el poder como para que, además, deban ocuparse en gobernar.
Tampoco he oído a MAFO (Gobernador del Banco de España) o Juan Iranzo (Director del Insituto de Estudios Económicos) o a ninguno de los habituales ilustres gurús de nuestra economía, ésos que sólo tienen dos fórmulas para salir de la crisis: bajar los salarios y flexibilizar (léase abaratar) los despidos.
Bueno, yo también estoy contento con las retribuciones de los consejeros de Bankia, porque ya hay 32 españoles que van a llegar con desahogo a final de mes y eso es muy importante, porque esta buena gente se lo merece. Pero también estoy contento por razones egoístas y es que supongo que ni estos consejeros, ni los ahora ilustres mudos y antes azote de trabajadores ya no serán, a lo que se ve, partidarios de la moderación salarial. ¡Algo hemos avanzado! … ¿O no?

sábado, 18 de junio de 2011

Asturias, España y Unión Europea: episodios ejemplares.

Nueve mil familias asturianas necesitan ya la ayuda de Cáritas, son 2.562 más que hace un año.
Ante esta situación de extrema gravedad, nuestros recién elegidos repúblicos ya han han decidido:
  • Aumentar la dotación de personal de los grupos parlamentarios, o sea más gasto.
  • Incrementar la asignación para los grupos parlamentarios, o sea más gasto.
También ha tratado otro tema no menos importante como es el uso de los cuatro Volkswagen Phaeton que están a disposición de la Junta General del Principado. Uno de estos discretos utilitarios se puede adquirir desde 80.000 Euros, aunque no sé por qué me da en la nariz que los que tienen nuestros rumbosos políticos difícilmente se podrán comprar por esa módica suma.
En fin, la crisis permanece, el paro aumenta, los descontentos siguen en las calles y en las plazas reclamando una democracia real, justicia social, reparto de las cargas de la crisis de manera más equitativa, pero nuestros cargos electos siguen ajenos a todo ello y siguen gastando porque el dinero que gastan y no tienen tenemos que pagarlo nosotros que, por cierto, tampoco lo tenemos.
Entre tanto, el bueno de Emilio Botín y su familia se dice por ahí que tienen unos 900 millones de Euros de nada en Bancos Suizos (hay que ponerlo en mayúsculas porque estamos hablando de palabras mayores). Se dice que esta modesta suma procede de un dinero que su familia sacó de España en 1.936, seguramente ante la inestabilidad de la situación española. Es comprensible. Luego fue pasando el tiempo, terminó la guerra, terminó la dictadura (casi 40 años), llegó la democracia (30 años) y en todo ese tiempo, ocupados en hacer muchísimo más dinero y en crear riqueza y agobiados por los desvelos de llevar a esta España nuestra a cotas de desarrollo jamás conocido, pues se olvidaron de esa discreta fortunilla de nada y no la trajeron de nuevo a España. ¡Bah! el chocolate del loro. Parece ser que también se les había olvidado cumplir sus obligaciones con Hacienda, pero no nos puede extrañar, porque construir el primer banco de España y uno de los primeros del mundo tienen que dar mucho que hacer y don Emilio, reconozcámoslo, ya no es un chaval y no puede estar en todo. Por eso, al parecer, el gobierno de nuestro eximio Zapatero, le ha dado unos cómodos plazos para que regularice su situación con el fisco. Nada que no haga con cualquiera de nosotros, cuando pasamos por algún agobio económico.
  • Oye, José Luis, verás que he tenido la comunión de la niña, ya sabes, y además, a la zorra de mi cuñada se le ha ocurrido casarse, que ya me dirás, después de vivir con el mastuerzo de su novio durante seis años, y con dos niños que, si se descuida, ya estarían en la mili (si la hubiera), pues eso, que se le ha ocurrido casarse y ¡ala! a gastar más dinero. En fin, no te aburro, José Luis, que me viene muy mal pagar el IRPF este año.
  • Nada, hombre, nada, ni te preocupes, ya me irás pagando cuando puedas – responde amable José Luis.
Pues eso, que van pagando en cómodos plazos, pero, caramba, tal parece que a nadie se le ocurrió poner como condición que retornaran el dinerillo a España. Ya, ya, es poco, calderilla, y 900 milloncejos de Euros no van a ningún sitio, pero como detallito no habría estado mal.
Pero el Sr. Botín nos trae mejores cosas que el dinero: sus consejos, que son impagables. La fórmula para salir de la crisis, ha dicho en la junta de accionista del Banco Santander, es: reformas, trabajo y confianza. Lástima que sean tres cosas de las que carece España. Bueno, buscaremos en Suiza a ver si encontramos algo.
Pero no se apuren, señoras y señores, que no hay dos sin tres.
Francia y Alemania encarnadas en los cuerpos mortales, pero listos como el hambre, de Sarkozy y Merkel (que tanto monta monta tanto, con perdón), han decidido dar un segundo rescate a Grecia que consiste en que la UE va a dar más dinero a Grecia para que ésta pueda pagar las deudas que tiene (con sus intereses, naturalmente, señor, estamos con caballeros) con los bancos........... ¡ a que no lo adivina!
  • Yo le dejo todo el tiempo que quiera, pero no lo acertará nunca.
  • …..
  • ¿Se da?
  • …..
  • Alemanes y franceses. No me diga que nos es coincidencia. Si es que el mundo es un pañuelo.
Los bancos franceses y alemanes concentran el 71% de la deuda griega. Supongo que son los mismos bancos que le están prestando dinero ahora al módico interés, llamado usura, del 18%. ¿Y para qué le prestan? Para que les pueda pagar a ellos mismos. Les prestan 100 (tendrá que devolver 118) para que paguen los 95 que les prestaron más los 5 de intereses. ¿El negocio no es malo, verdad?
Claro que no, por eso España esta semana no pudo colocar todos los bonos que sacó al mercado y que se retribuían a un 6%, en números redondos, y en cambio Grecia coloca deuda al 18%. Se supone que Grecia debe pagar esos intereses de usura porque como hay mucho riesgo de que no pague, le ponen el dinero muy caro. En cambio España, que tiene un riesgo 3 veces menor, a juzgar por los tipos de interés, no le prestan. ¿Raro verdad?
No tanto si siguen estando ahí Sarkozy y Merkel para rescatar a Grecia dos o tres veces al año.

Y para terminar, una duda que soy incapaz de resolver, por más vueltas que le doy a la cabeza: ¿por qué protestará toda ese gente del 15M? De verdad, no lo entiendo.

domingo, 5 de junio de 2011

Stiglitz: "Los planes de ajuste sólo ayudan a los bancos"

El premio Nobel de Economía Stiglitz: "Los planes de ajuste sólo ayudan a los bancos y no a los ciudadanos"

Unas declaraciones que no tienen desperdicio y que puedes leer completas en este enlace. Si crees que las soluciones que se están dando para paliar la crisis no hcen más que hundirnos más en ella. Si sospechas que la actual política de rescates y austeridad a ultranza llevará a los países más pobres de Europa (Grecia, Irlanda, Portugal, España ...) al borde del subdesarrollo y los condenará a la pobreza durante varios lustros, lee las declaraciones de Stiglitz y verás que no andas tan descaminado y que este Nobel de Economía piensa del mismo modo.