domingo, 8 de enero de 2012

Medidas contra la crisis que nunca se tomarán

A continuación relacionaré todos los recortes que sí supondrían una importante reducción del déficit, que no tendrían repercusión negativa sobre el consumo, es decir, no agravarían la crisis, y que ni el PP ni el PSOE adoptarán:

-          Eliminación del Senado
-          Eliminación de las Diputaciones Provinciales
-          Reducción a la mitad el número de parlamentarios autonómicos
-          Reducción a la mitad el número de concejales
-          Que ningún político pueda percibir dos ingresos de las arcas públicas, ya sean salarios, pensiones o compensaciones por cargos anteriores
-          Que ningún político pueda percibir pensiones o compensaciones por haber desempeñado cargos públicos si desempeña actividades retribuidas
-          Cualquier cargo público accederá a la pensión en las mismas condiciones que cualquier español trabajador por cuenta ajena
-          Eliminación de los cargos de libre designación de nivel inferior a Director General. Los asesores deberán nombrarse entre funcionarios de carrera, los cuales, llegado el momento, se reincorporarán a sus antiguos puestos sin beneficio alguno por haber desempeñado puestos de libre designación
-          Eliminación de los coches oficiales para cargos de nivel inferior a secretario de estado o viceconsejero
-          Recuperación para el Estado central de las competencias en sanidad y educación
-          Eliminación de las subvenciones a la CEOE y a los sindicatos
-          Eliminación de las subvenciones a los partidos políticos, excepto las establecidas en función de los resultados electorales
-          Eliminación de subvenciones de cualquier tipo a empresas que hayan disminuido el número de trabajadores en los tres años anteriores, salvo que estén destinadas al reflotamiento de la empresa si ésta está abocada al cierre
-          Devolución de las subvenciones recibidas por las empresas, sean del tipo que sean, si se disminuye la plantilla en los tres años siguientes a haberlas percibido, salvo que la disminución de plantilla se deba a pérdidas económicas que pongan en peligro su continuidad
-          Reforma del IRPF para que sea realmente progresivo y que no afecte sólo a las rentas del trabajo como actualmente
-          Eliminar la gratuidad de los medicamentos a los jubilados por el simple hecho de serlo y establecer la gratuidad en función de los ingresos
-          Establecer un copago sanitario reducido a las personas que superen un umbral de ingresos (puede ser el mismo que se establezca para la gratuidad de los medicamentos)
-          Establecer un pago por los servicios de alimentación durante los ingresos hospitalarios, estableciendo también un mínimo de ingresos
-          Modificar el código penal para que no tengan derecho a beneficios penitenciarios, ni reducciones de condena los condenados por delitos económicos o de corrupción si no han devuelto al menos el 75% de las cantidades percibidas indebidamente
-          Establecer un impuesto punitivo para los ingresos de los ejecutivos de los bancos y las grandes empresas, sean por bonus o pensiones, cuando excedan de un determinado importe

Estas medidas que no tomará este gobierno, que no ha tomado el anterior y que no tomará el siguiente, ni ninguno, aliviaría el peso de la crisis que ahora soportan casi en exclusiva la clase media y, muy particularmente, los asalariados; mejoraría la percepción que tienen los ciudadanos de los políticos y traería un poco de aire fresco a esta sociedad en la que el olor a cloaca resulta asfixiante. 

martes, 27 de diciembre de 2011

La solución de la crisis

Nuestros gobiernos, actual y pasado, y los gobiernos europeos están empeñados en convencernos de que es necesario acabar con el estado del bienestar para mantener el estado del bienestar.
Esta aparente contradicción se resuelve mediante un sistema de dos ecuaciones con dos incógnitas:

   - acabar con el estado del bienestar de x
   - manteniendo el estado del bienestar de y

Encuentra los valores de x e y que resuelven el sistema.

Nota: no es un problema de matemáticas.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Los empresarios están enfermos

¿Qué les pasa a los empresarios españoles? ¿Cuál es su enfermedad?
Llevamos cuatro años de crisis durante los cuales han dejado sin trabajo a tres millones de trabajadores y ahora ya dicen que también es necesario despedir a funcionarios.
Escucho al presidente de la patronal y tengo la sensación que el director del hospital es el dueño del tanatorio y por eso no habla de curar a los ingresados, sino de disponer de suficientes medios en la morgue.
No tengo ninguna confianza en lo que vaya a hacer Rajoy, porque me temo que las medidas que va a tomar cargarán el peso de la crisis sobre quienes ya la venimos soportando con más intensidad: trabajadores, autónomos y pequeñas empresas; y porque creo que esas medidas no van a ayudarnos a salir de la crisis. Desde luego a los colectivos que acabo de citar, no.
Pero a pesar de esa falta de confianza, yo le pediría que fuera valiente y audaz y que se atreviera a hacer lo que muchos pensamos, lo que acaso también piensa él mismo. Que llamara a la directiva de la CEOE y le preguntara qué es lo que piensan hacer sus empresas si el gobierno toma las medidas que reclaman. ¿Qué harán? ¿Dejarán de despedir a trabajadores? ¿Darán seguridad en el empleo en lugar de encadenar contratos temporales indefinidamente? ¿Dejarán de percibir la cuantiosas subvenciones que reciben de las diferentes administraciones con los motivos más variados y, en algunos casos, pintorescos?
Rajoy debería parafrasear: no os preguntéis que puede hacer el gobierno por vosotros, sino más bien qué podéis hacer vosotros por España.
Y si no obtiene una respuesta satisfactoria, podría publicar el nombre de todas las empresas de España que durante los últimos cuatro años han tenido EREs con extinciones de contratos temporales o definitivas a pesar de tener beneficios, en algunos casos, cuantiosos beneficios. En esa relación podría incluir también el importe de las subvenciones recibidas de las diferentes administraciones.
Esa medida nos permitiría comprobar qué tipo de empresario tenemos en España, siempre dispuesto a buscar el abrigo de la subvención, del contrato público, del calor de las Administraciones protectoras y que, curiosamente, reniegan de las ayudas a los trabajadores y claman por una libertad que, si de verdad existiera en la economía española, ya haría tiempo que muchos de ellos habrían dejado de llamarse empresarios.
Continuando con la supuesta reunión con Rajoy, la cúpula de la CEOE también podría explicar por qué mientras ellos hablan de las condiciones para despedir y de la creación de los minitrabajos que en realidad es la autorización de los minisueldos, en Alemania o Suecia, por poner dos ejemplos, están haciendo ofertas para encontrar ingenieros porque de sus universidades no salen suficientes titulados para cubrir la demanda de sus empresas. ¿Será porque tienen más facilidades para despedir o será porque son empresarios que buscan el desarrollo de nuevos productos?
Según se puede leer en diferentes informaciones, el año pasado nuestra liberal y amante defensora del mercado cúpula patronal percibió 21,4 millones de euros en subvenciones para cursos de formación para el empleo. En pesetas más de 3.500 millones. ¿Cuántos trabajadores han encontrado trabajo gracias a los cursos pagados con ese dinero? No lo sé. Pero lo que sí sabemos todos es que en 2010 el número de parados aumentó en 550.000 personas.
No voy a mirar las subvenciones que hayan podido percibir en 2008, 2009 y 2011, pero suponiendo que fueran del mismo importe, y seguro que me equivoco muy poco, en estos cuatro años de profunda crisis habrían recibido 14.000 millones de pesetas (me gusta decirlo en pesetas). Al tiempo que el paro aumentó en 3.000.000 de personas. Es decir que entre todos los españoles y gracias a la desmedida generosidad de nuestro gobierno les hemos dado a esos empresarios que tanto nos quieren y a los que tanto queremos la bonita cantidad de 4.666 pesetas por cada persona que han puesto de patitas en la cola del paro. ¿Somos rumbosos o no somos rumbosos?
Alguien debería decirles a los representantes de la patronal que como broma no ha estado mal, pero que va siendo hora de que sean de verdad lo que dicen llamarse o que se vayan a su casa y nos dejen en paz a todos. También, si les parece, puede emigrar a EEUU, donde las reglas del mercado se parecen bastante a las que ellos dicen querer. Que lo hagan tranquilamente, que, cuando sean mayores y quieran volver, con el dinero que nos hayamos ahorrado en subvenciones les pagaremos gustosos el viaje de vuelta para que vengan a pasar sus últimos días en su país en una residencia de ancianos. Y que no se preocupen por el dinero, ya les buscaremos plaza en una pública.
Y como no quiero ser injusto, también hay en España empresas que crean trabajo en estos tiempos de crisis. Que a pesar de lo que dicen los dueños del tanatorio, con nuestro mercado de trabajo se puede contratar a más trabajadores. Son empresas como Zara, El Corte Inglés, Central Lechera Asturiana y un no demasiado largo etc. de empresas y de empresarios de verdad que saben hacer frente a las dificultades y tejer con los mimbres que hay, en lugar de quejarse y buscar desesperadamente la teta generosa de la subvención pública.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Crisis: la Tercera Gran Guerra

Llevamos cuatro años de crisis. Los dos últimos pilotados por Merkel y Sarkozy sin otro resultado que profundizar la crisis y contagiarla a más países.
La crisis de la deuda soberana no tiene visos de ir a solucionarse, ni siquiera de disminuir de intensidad debido, fundamentalmente a que Francia y Alemania no quieren dejar pasar al oportunidad de convertirse en amos de la UE.
Estamos viviendo la tercera gran guerra en Europa, sólo que, en esta ocasión, las armas son económicas y el campo de batalla los mercados financieros, pero las víctimas somos los de siempre, el resto de europeos que vemos cómo nuestros gobiernos sucumben ante el poderío alemán.
Francia, como es habitual, es colaboracionista y, en esta ocasión, no ha necesitado establecer su gobierno en Vichy. Sarkozy se pone al lado de Merkel porque, también en esta ocasión, quiere estar en el reparto del pastel.
Como siempre Gran Bretaña resiste porque tiene unos políticos que se respetan a sí mismo, a su país y, probablemente, a sus conciudadanos.
España tiene unos pobres políticos que no saben decir dos palabras seguidas en defensa de los intereses de su país y se limitan a repetir a los amos del mundo, Obama y Merkel, que serán buenos y que empobrecerán a sus conciudadanos hasta donde haga falta con tal de que los sigan invitando a sus reuniones.
De momento la gente resiste. Griegos, iralandeses, portugueses, españoles, italianos... vemos incrédulos cómo nuestros políticos nos dicen que deben bajarnos los salarios, las pensiones, reducir las prestaciones sociales, las coberturas sanitarias y la enseñanza gratuita porque es necesario destinar todo ese dinero a los bancos y debemos ofrecerles a las empresas trabajadores con no muchos más derechos que los de los países emergentes.
Las sociedades aguantan mientras sean mayoría las personas sigan pensando que es más lo que perderían si lo echaran todo a rodar que los posibles beneficios. Pero cuidado con que se instale en el ánimo de los ciudadanos que es poco lo que arriesgan, porque apenas nada les han dejado.
Ya veremos cómo termina esta historia que no ha hecho más que empezar a dar sus primeros pasos.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Otra de Aznar

Aznar fue presidente del gobierno español entre 1.996 y 2.004. En la segunda legislatura obtuvo una mayoría absoluta aplastante que se le subió a la cabeza y le llevó a cometer las mayores tonterías a nivel personal y político. No voy a entrar en detalles porque la vergüenza ajena me lo impide, pero esa segunda legislatura fue una prueba de cómo la soberbia puede ser la peor droga para una persona.
En los días finales de su mandato y ya sin ser candidato a las elecciones por decisión propia (algo muy meritorio) España sufrió el peor atentado terrorista de su historia y ni él ni su gobierno supieron gestionar aquella crisis de la manera adecuada y, con la ayuda inestimable de las burdas maniobras de la izquierda, perdieron unas elecciones en las que todo el mundo daba ganador al PP.
Después de eso el comportamiento de Aznar siguió siendo tan soberbio, errático y patético como hasta entonces, pretendiendo erigirse en una especie de los siete sabios de Grecia reunidos en una sola persona.
No faltaron momentos en los que con sus declaraciones extemporáneas o con unas tonterías indignas de un adulto mínimamente ilustrado puso en verdaderos aprietos a sus compañeros de partido a los que situaba en trances imposibles.
También acostumbró a dedicar terribles vaticinios o diagnósticos sobre la economía española, los cuales perjudicaban a su país y sólo servían para satisfacer su propio ego.
Un ejemplo de esto (no digo el último porque seguramente nos seguirá obsequiando con sus perlas) ha sido la de hoy en ABC: “No se puede jubilar alguien a los 55 y que cobre su pensión hasta los 85”
Sin embargo, el simpático de Aznar no parece prestar demasiada atención a que él, con tan sólo ocho años como presidente del gobierno, se ha hecho beneficiario de una pensión vitalicia (del verbo para toda la vida) de 80.000 Euros anuales (creo que también tiene coche oficial, chófer y una secretaria, pero dejemos eso a un lado) y que cuando se “jubiló” tenía tan sólo 51 años.
Tampoco parece tener demasiado en cuenta que él sigue teniendo ingresos de empresas privadas a las que asesora, algo que por ley tienen prohibidos los españoles beneficiarios de una pensión pública, pero que es un privilegio más que los políticos se han ido autoadjudicando durante estos últimos treinta años.
Aznar, cuando tenga un rato, no hace falta que se apure demasiado, también le podría echar un vistazo a ver si es posible que un presidente del gobierno firme durante su mandato un reconocimiento de déficit tarifario a las eléctricas que ha llevado al Estado a contraer una fabulosa deuda con estas empresas y que ahora sea asesor de una de ellas que le retribuye con la bonita cifra de 200.000 Euros anuales, según ha publicado la prensa.
Supongo que todo esto, más otras retribuciones que pueda tener o lo que pueda percibir por dar conferencias, le parecerá poco para una persona de su valía, de su capacidad y de sus méritos.
A mí, que nunca he ganado unas elecciones ni a delegado de la clase, me parece que es sólo una prueba de cómo la soberbia puede arruinar moralmente a una persona. 

Alguna verdad sobre la crisis

Un europarlamentario británico dice las verdades del barquero.
Angela Merkel y Sarkozy llevan meses marcando las directrices para terminar con la crisis de la deuda soberana con indiscutible éxito: Grecia, Irlanda y Portugal intervenidos y peor que antes de estarlo. España e Italia contagiadas y colocando su deuda a unos intereses prohibitivos. Francia y Bélgica y Austria estornudando. Y ayer Alemania no ha podido colocar toda su deuda al interés por debajo de la inflación, tal como se estaba financiando desde hace meses haciendo el negocio del siglo.
Alemania intentó por dos veces en el siglo XX dominar Europa por las armas. Merkel ahora cree haber descubierto una forma más limpia: comprarla.
Y entre tanto, nuestros políticos títeres sin atreverse a decir una palabra más alta que otra. Ellos también quieren comprar sus puestos y sus privilegios con nuestro dinero y a costa de los derechos sociales que tanto se ha tardado en conseguir.
¿Hasta cuando?

sábado, 5 de noviembre de 2011

El ministerio de Sanidad y La Noria

Pablo Herreros fue el autor de una iniciativa para que las empresas retirasen su publicidad de La Noria , por haber entrevistado a la madre de un criminal convicto.
La iniciativa la llevó a cabo en su web Actuable y ha dado resultado:  Campofrío, Lactalis, Bayer, Nestlé, Panrico Donuts y Queso Milner  han comunicado que retirarán la publicidad de ese programa.

Me llama bastante la atención que siendo empresas de alimentación y laboratorios farmacéuticos no haya sido el Ministerio de Sanidad quien haya tomado cartas en el asunto, porque es indudable que sus productos podrían verse contaminados por la cantidad de excrementos que circulan por ése y por tantos programas de las televisiones y muy particularmente de ese canal dedicado con fruición a la casquería.
Si la Dirección General de Tráfico puede multar a una productora por poner anuncios de una película en los que los usuarios de una moto van sin casco, estoy seguro de que el Ministerio de Sanidad podrá encontrar más de un motivo para multar a esos programas por ser un peligro cierto par la salud física y mental de los espectadores.
Por favor, que intervengan pronto.