viernes, 20 de marzo de 2009

¿Hasta cuando nuestros políticos y empresarios abusarán de nuestra paciencia?

Yo creo que los políticos de este país no se dan cuenta cabal de la situación que se está creando. Los escándalos de corrupción son un río incontenible que no sólo desacredita a los que son procesados sino a los partidos que les han llevado a esos puestos. Los gastos desaforados y fuera de toda racionalidad en coches, viajes, despachos, etc. nos dejan asombrados, primero, y desolados, después, al observar cómo los políticos de cualquier partido viven ajenos al drama de millones de españoles que han perdido sus puestos de trabajo y que no saben cómo van a hacer frente al pago de su hipoteca o de los bienes de primera necesidad.

Las negociaciones para la financiación de las Comunidades Autónomas son una prueba más de que los políticos viven ajenos a la realidad que padecen quienes les pagamos el sueldo. No piden al gobierno central medidas para paliar el paro, ni se ofrecen para ayudar a salir de la crisis. Saben que algunas de las Cajas de Ahorros que ellos controlan están al borde de la quiebra por haberse gestionado con criterios políticos y no financieros, pero les da igual, el objetivo es conseguir más dinero del gobierno central para hacer más despachos, más oficinas, emplear a más funcionarios y comprar coches más caros.

Mientras ocurre todo esto, con nuestro dinero ayudan a los bancos y a las empresas que durante los últimos años han tenido beneficios extraordinarios pero que no pueden soportar un año de pérdidas. Los trabajadores se han convertido en los rehenes de las patronales: o ayudas o despidos. Se nos dice que debemos congelar los salarios si queremos mantener el puesto de trabajo, pero ni tan siquiera se plantea una participación en unos hipotéticos beneficios. Hasta ahora no nos hemos beneficiado de los años de bonanza. Subidas salariales en torno al IPC o IPC más un punto suponen una pérdida real de poder adquisitivo; la prueba es que en nuestro país la participación de las rentas del trabajo en la renta nacional ha caído 6 puntos en los últimos años. O sea, que los ricos se han hecho más ricos y los pobres somos más pobres. Dicho de otra manera, nos hemos sido los trabajadores los que hemos sido irresponsables o quienes no nos hemos sacrificado durante todos estos años. En cambio, los empresarios y financieros se han dedicado a especular, a crecer sin poner bases sólidas y a crear una economía con pies de barro que, a la primera de cambio se ha venido abajo.

¿Hasta cuándo creen que seguiremos soportando tanto derroche, tanto desdén, tanta incuria y tanta irresponsabilidad?

No es difícil pensar que si somos nosotros quienes debemos soportar las cargas del paro, los gastos sociales que provoca la crisis, las ayudas supermillonarias a empresas y bancos y, además, tenemos que resignarnos a ganar menos dinero por miedo a terminar en el paro. Digo que ante este panorama, surge de inmediato una idea: ¿por qué no nos quedamos con los medios de producción? Si los empresarios sólo pueden ganar dinero cuando todo el mundo lo gana y nosotros tenemos que pagarles las facturas cuando surgen los problemas, ¿para qué los necesitamos?

La razón del beneficio de los empresarios se fundamenta en que arriesgan su dinero, pero si arriesgan el nuestro, entonces el beneficio deberá ser también nuestro.

Cuando éramos niños nos contaban la fábula de la cigarra y la hormiga para enseñarnos lo bueno que era ahorrar y lo perjudicial que, a la larga, resultaba derrochar. Está claro que hubo demasiados niños que no supieron entender la fábula y, convertidos en políticos y empresarios, se dedicaron a gastar sin pensar en el mañana, nuestros impuestos y el beneficio de nuestro trabajo les pagaban juergas cada vez más largas y caras.

Pues bien, va llegando el momento de decirles que se acabó lo que se daba y que si quieren que nosotros sigamos pagando, seremos nosotros quienes tengamos la propiedad y el control.

Decía Cicerón en Las Catilinarias: Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?" (¿Hasta cuándo, Catilina, has de abusar de nuestra paciencia?). Pues eso.

sábado, 7 de marzo de 2009

Elecciones en el País Vasco

En el País Vasco, al igual que en todas las CCAA debería gobernar el partido más votado. Sería bueno cambiar la ley electoral, para que en vez de parlamentarios se eligiera también al presidente y evitar los espectáculos de ver cómo en muchas instituciones alcanza el poder o la presidencia el representante de la segunda o tercera fuerza en número de votos.

En el caso concreto del País Vasco, yo también creo que sería bueno que se produjera la alternancia, pero creo que son los electores los que tienen que decidirlo. También sería bueno que hubiera alternancia enAndalucía o en Extremadura, pero no veo yo al PSOE tan interesado en estos casos.

Por otra parte, tampoco estoy nada seguro de la política que pueda desarrollar el PSOE si finalmente gobierna en el País Vasco. Ese PSOE que se presenta como constitucionalista en esa Comunidad Autónoma alentó y sacó adelante un estatuto de Cataluña que es dudosamente constitucional en muchos de sus artículos. Ese partido gobierna como el más nacionalista de los nacionalistas en Cataluña y ha puesto en marcha en Galicia y en Baleares iniciativas que firmaría sin rubor el más furibundo de los nacionalistas.

De modo que, vistas las políticas desarrolladas por el PSOE en otras CCAA, su posible gestión al frente del gobierno vasco sugiere más dudas que certezas. El PSOE de Zapatero ha demostrado demasiadas veces que le interesa más el poder que desarrollar una política socialista.
Finalmente mi apuesta es que en el País Vasco terminará por formarse un gobierno de coalición entre PSOE y PNV, quizás con un lehendakari socialista para que el PSOE pueda aparentar que ganó y el PNV no dé una evidencia notoria de que sacrificó a Ibarretexe.

El PNV mantendrá una buena cuota de poder y el PSOE mantendrá el apoyo del PNV en el Congreso de los Diputados. El PSOE culpará al PP de no haber podido desalojar del poder al PNV, porque con sus exigencias e intolerancias querría condicionar por completo el gobierno del PSOE haciéndolo inviable y, claro, el PSOE, por responsabilidad política y para garantizar la gobernabilidad, se vería obligado a pactar con el PNV.

Insisto, es una apuesta, es decir, no es lo que deseo que pase, sino lo que creo que va a pasar.

domingo, 1 de marzo de 2009

Noa ya ha sido condenada

«La violencia es el sustituto primitivo del diálogo. Israel y Palestina deberían pedirse perdón por las cosas terribles que han hecho ambos bandos. Uno y otro deberían compartir el compromiso de que la pequeña tierra en que habitan les permita vivir en paz»

Quien ha dicho esto y cosas similares es Noa, una mujer Israelí que trabaja por el entendimiento entre los pueblos árabe e israelí y que no sólo habla, sino que actúa, nunca mejor dicho, compartiendo escenarios en ocasiones con artistas árabes que también buscan la paz. Creo que Noa y otro cantante árabe piensan participar juntos en el festival de Eurovisión para llamar la atención sobre la necesidad de paz en Palestina.

Pero nada de esto sirve. Noa ya ha sido condenada porque la izquierda radical ha condenado al gobierno de Israel, al pueblo de Israel y a cualquier israelí que no condene de manera radical y sin paliativos al estado de Isarel y no defienda a ultranza a los Palestinos, sean terroristas o víctimas inocentes del conflicto. La izquierda radical, y la no tanto, lo tienen claro: Isarel y los israelíes son culpables y Palestina y los palestinos son sus víctimas. No hay matices. Todo es blanco o negro, el gris no existe. No es posible decir que hay israelíes víctimas y que hay palestinos víctimas, del mismo modo que hay israelíes verdugos y palestinos verdugos. Su maniqueísmo dice que los israelíes son malos y los palestinos son buenos. "Sionista asesina" le gritaron ayer desde el patio de butacas del Teatro Jovellanos de Gijón. Fuera del teatro unas cien personas exhibían pancartas con insultos parecidos y llamaban al boicot del espectáculo.

Aunque Noa no pensara como piensa y no trabajara por la paz, tendría derecho a cantar y expresar sus opiniones, salvo dónde gobiernan aquellos a quienes apoyan los que la insultan y pretender boicotear, dónde los únicos que tienen libertad para expresarse son los que piensan como ellos. Esa es la libertad que defienden, la que te permite pensar de una determinada manera. De lo contrario recibirás el desprecio, el boicot y el insulto y si tienes la desgracia de vivir en los regímenes que ellos defienden la cárcel o la muerte.

sábado, 28 de febrero de 2009

Políticos, economía y... ¡sálvese quien pueda!

La política española está que mete miedo. Los casos de corrupción llenan las páginas de los periódicos y los políticos siguen jugando a la política de mitin en mitin. Entre tanto, el Parlamento apenas ha celebrado sesiones desde diciembre pasado, la situación económica empeora, el paro crece, ahora algún banquero español ya advierte de la necesidad de intervenir los bancos en dificultades y en Europa se habla de España como una de las economías en riesgo en las que quizás deban intervenir los países más ricos (Francia y Alemania) para evitar el colapso.
La situación no puede ser más grave, pero aquí siguen sin querer decir la verdad, al menos no toda la verdad y los dirigentes de los partidos de gobierno y oposición luchan por mantener o alcanzar el poder en Galicia y el País Vasco.

En esta última comunidad una encuesta dice que a sus habitantes les preocupa más la situación económica que el terrorismo. No hace falta decir mucho más.
Mientras tanto cada partido juega sus bazas, diseña sus tácticas y pone en práctica las estrategias que les permitan mantener o mejorar sus cuotas de poder.

Nos estamos jugando el futuro, pero estamos viendo el partido desde la grada y los jugadores hace tiempo que están peleándose en las bandas y acosando al árbitro.

Estamos en situación de emergencia, pero no se toman otras medidas que seguir gastando, aumentar el déficit e hipotecar el futuro. La recuperación será, cuando lo sea, más lenta y menor por el peso aplastante de nuestra deuda que detraerá los recursos que entonces se necesiten.
El único gasto público indiscutible es el que se dedique a aliviar los efectos de la crisis en los que la sufren más directamente (hablo de los ciudadanos, no de las empresas, por si alguien tiene dudas) y el que venga a cubrir las deudas de los ayuntamientos y CCAA de manera que les permitan pagar a sus proveedores. Son muchos los millones que deben esas administraciones y que están llevando a la ruina a muchas pequeñas empresas y autónomos.

No pueden seguir mirando para otro lado. Los días de vino y rosas se han terminado y es el momento de hacer las cuentas y pagar las facturas.

Rodrigo Rato dijo ayer en Oviedo: "se están socializando las pérdidas, pero no se socializaron las ganancias". Rato no es sospechoso de ser un comunista desaforado, ni siquiera es socialista, pero la cosa es clara y en España más que en ningún otro sitio: La participación de las rentas del trabajo en el PIB ha pasado del 55% al 46%. Es decir que los pobres somos más pobres y los ricos más ricos y esto ha ocurrido cuando todos nos estábamos felicitando por lo bien que iba la economía y entre tanto nos endeudábamos hasta las cejas. Somos más pobres y tenemos más deudas. ¿Alguien da más?

Pero los ejecutivos de las grandes empresas han ganado fortunas con sus bonus anuales y sus stock options y ahora muchos de ellos se van a casa con millonarias indemnizaciones o con jubilaciones doradas. Mientras, los empresarios a los que hemos pagado la juerga y les estamos curando la resaca quieren mandarnos al paro con una mano delante y otra detrás porque ellos deben reestructurar sus empresas... Y lo acabarán consiguiendo.

Están por llegar los políticos que digan: muy bien, yo ayudo a su empresa, la saneo y la avalo, pero participaré en su capital y sus beneficios. ¡Noooo! ¡Por Dios! eso es intervencionismo y nuestros empresarios sólo quieren que el estado intervenga para darles subvenciones, para repartir los beneficios ya se arreglan ellos solos.

Pero qué podemos esperar de los políticos o tan siquiera de nosotros mismos. Éste es un titular de hoy:

"Quintana pagó 135.000 euros a dos diarios gallegos para que hablasen bien del BNG"

El titular debería añadir: Y los dos diarios los cobraron. Aunque tampoco habría estado mal que hubieran titulado "Dos diarios gallegos cobraron 135.000 euros a Quintana por hablar bien de él".
¿Alguien duda de cuáles son las causas de la crisis de los medios de comunicación tradicionales? Se están suicidando y a la vez se quejan de que se mueren.

Otro titular fue el de la detención del alcalde de Alcaucín y cómo sus convecinos le aplaudían y vitoreaban mientras era trasladado por la policía. Es la expresión actualizada del "vivan las caenas".

¡Así nos luce el pelo!

domingo, 15 de febrero de 2009

Crisis y empresarios, valga la redundancia

La desolación me embarga. Las posibilidades de salir de esta crisis que cada vez se hace más profunda me parecen cada vez menores. ¿El motivo? Creo firmemente que de esta crisis sólo podemos salir gracias a la acción decidida de unos empresarios audaces que sepan tomar las decisiones adecuadas. Porque con el gobierno o con la oposición no podemos contar. Los políticos están a lo suyo, es decir, a convencernos de que debemos darles nuestro voto para no ser ellos quienes se vayan a las listas del paro. Hay que dejarles, no sirven para otra cosa.
Por eso pienso que sólo podríamos salir de la crisis gracias a nuestros empresarios, pero esto no va a ser posible. Nuestra clase empresarial no podrá hacerlo porque, probablemente, no tienen la formación adecuada. Veamos algunos ejemplos.

Una de sus principales ideas, quizás la única, es abaratar el despido, porque, según ellos es la manera de que los empresarios se decidan a crear empleo. Es decir, que en un país donde los últimos meses se han ido al paro casi doscientas mil personas cada mes, ellos creen que si es más barato despedir se despediría menos. ¡Pobres! Así van sus empresas como van. Imagino que cuando en los comités de dirección analizan la posición de sus productos en el mercado y descubren que son más caros que los de la competencia, la decisión que tomarán es encarecerlos aún más, para venderlos mejor. Deben pensar que los comunes mortales nos pirramos, como ellos, por las cosas caras, y, si son baratas, no las compramos. Así sus empresas se ven abocadas irremediablemente al fracaso.

Los bancos y las grandes empresas han prejubilado a cientos de miles de trabajadores seducidos, sin duda, por lo costosas que eran. Estoy convencido que, de haberse abaratado el despido o de haberlo puesto gratis, todas esas empresas no habrían prejubilado a un sólo trabajador... No, tampoco lo habrían puesto de patitas en la calle sin gastarse un Euro, no sea Vd. mal pensado. Si no cuesta dinero nuestro empresarios no hacen nada, de modo que esos cientos de miles de jóvenes prejubilados estarían ahora en sus puestos de trabajo y no llevando a sus nietos al colegio.

El Gobernador del Banco de España, por ejemplo, nos decía el otro día que el despido en nuestro país es demasiado caro y que si se abaratara los empresarios se pondrían a contratar trabajadores como locos. Supongo que por eso, él no ha renunciado a la indemnización que le corresponderá cuando cese en su cargo que, si es cierto lo dicho en RNE, consiste en cobrar durante dos años el 80% de su salario. Estoy convencido de que este buen hombre hablaba de buena fe y pensará que si el no tuviera una indemnización tan jugosa habría en España veinte o treinta gobernadores del Banco de España, porque, como él dice, si fuese muy barato despedirlos, por qué conformarse con uno sólo.

Otro ilustre empresario decía que los que están fenomenal en España son, en realidad, los inmigrantes, porque si se quedan sin trabajo, como no tienen casa en propiedad, ni les corresponden grandes indemnizaciones por despido, pues cogen los cuatros trastos que tienen y se van a otro sitio a buscar trabajo, sin ningún problema.

Supongo que es por ese motivo por el que se están yendo al paro tantos inmigrantes, porque los empresarios saben que esas personas no tienen ningún problema para cambiar de domicilio o de ocupación. No como nosotros, que, como somos como somos, tienen que mantenernos en nuestro puesto de trabajo para que podamos seguir pagando la hipoteca, las letras del coche y las vacaciones de verano. Si no fuera por eso, estoy seguro de que nos pondrían en la calle para que pudiéramos volver a la hermosa vida trashumante de nuestros antepasados, cuando no se había implantado la agricultura y el hombre se desplazaba a los territorios en los que la caza era abundante. ¡Qué ideal!

Pero claro, nos han acostumbrado mal y ahora nos resistimos a llegar a la vejez y ver cómo nos despiden de nuestro trabajo y, sin medios para pagar la renta (probablemente al mismo que nos ha puesto en la calle), nos veamos convertidos en huéspedes permanentes de los albergues de caridad, porque la caza ya se da ahora muy mal en casi todos los sitios, salvo que seas Ministro o Juez estrella, en cuyo caso hay unas bonitas (aunque carísimas) fincas en las que emular a nuestros antepasados.

Por eso nos empeñamos en que el despido sea un poco costoso (hay algunos empresarios que cuando ven que es barato despedir les da por hacerlo, en lugar de contratar más, son raros, ¡qué le vamos a hacer!), que las pensiones sean dignas para poder atender nuestras necesidades sin depender de la caridad y en tener una casa en propiedad para que no nos pongan en la calle cuando ya no podamos pagar el alquiler.

¿Manías? No lo niego, pero ya se sabe que los hombres, cuanto más pobres somos, más rarezas tenemos.

Y nuestros empresarios tienen que cargar con esta cruz. ¡Pobres!

domingo, 1 de febrero de 2009

Tengo una pregunta para usted

Llevo toda la semana intentando escribir sobre el programa estrella de la televisión de esta semana, "Tengo una mentira para usted". Perdón, perdón, perdón... "Tengo una pregunta para usted". ¡En qué estaría yo pensando! El programa basa su título en lo que hace el público, no en lo que dice nuestro presidente.

En fin, que toda la semana le he dado vueltas a este asunto, pero he quedado tan terriblemente impresionado con el descaro con el que nos mienten nuestros políticos y la facilidad que tienen para tratarnos como a auténticos imbéciles, que no he sido capaz de juntar ni cuatro frases con un mínimo de coherencia. Ya sé que esto no es ningún obstáculo para tener una carrera política de éxito, pero, que quieren que les diga, para escribir un blog es un impedimento bastante serio.

Nuestro presidente salió dispuesto a negar cualquier cosa que le reprocharan y mintió para negar que hubiera mentido en otras ocasiones. Como esto ya se está convirtiendo en algo habitual en Z, creo que haría bien en consultarlo, por si hubiera algún trastorno grave de personalidad que pudiera ser objeto de tratamiento. Yo me quedé muy preocupado después de oírle.

Supongo que su única razón para decirle a TVE que le montara un nuevo "Tengo una (pongan aquí la palabra que deseen) para usted" era tener la ocasión de lanzar sus mensajes, lo que ahora se llaman ideas fuerza y que siempre se llamó propaganda.

¿Qué ideas eran éstas? Pues, básicamente, dos. La primera que la crisis tenía un principio y un fin y que cuando acabara estaríamos mejor preparados que antes de que comenzara. No dijo cuando terminaría, ni cómo, con lo cual su afirmación resultó ser unaobviedad sin ningún contenido.

La segunda era convencernos de que todos deberíamos colaborar para salir del crisis, ya que el gobierno sólo no podría hacerlo. Tampoco dijo qué deberíamos hacer. ¿Consumir más? como nos había pedido unos días antes. Quizás. Porque desde que los socialistas han descubierto las bondades del mercado están, como todos los conversos, queriendo convencernos a todos de que es bueno justo lo que hasta ahora era malo. ¡Que cosas!

Sin embargo a mí me ha convencido, estoy seguro de que el gobierno sólo no puede, pero mi convencimiento es parcial, porque creo que con nosotros tampoco puede. En realidad creo que este gobierno no podrá sacarnos de la crisis de ninguna manera, por muchas razones, pero la principal es porque no sabe cómo hacerlo.

¿Es ésto preocupante? Mucho. ¿Impedirá que salgamos de la crisis? Ni hablar, tiene razón Z, salir, saldremos, el problema es que lo haremos más tarde y en peor situación que nuestros vecinos.

Pero lo más preocupante de todo es ver la velocidad con la que se está degradando la situación. En Gran Bretaña ha habido ayer una huelga de los trabajadores de las refinerías para reclamar que el trabajo se reserve a los ciudadanos británicos y en protesta porque se contraten obras con empresa extranjeras que contratan trabajadores de otros países que cobran salarios más bajos.

Y esto está sólo empezando. ¿Qué piensan hacer nuestros gobernantes para sacarnos de esta situación? ¿Están tomando medidas para evitar eventuales brotes xenófobos?

Me temo que no hay respuesta para estas preguntas. Nuestros gobernantes sólo saben gastar dinero a manos llenas y seguir con su actividad preferida, la propaganda y los mítines.

Ya estamos en las precampañas de las elecciones gallegas y vascas. Después y sin solución de continuidad llegará la campaña. Las elecciones son el 1 de marzo. Pasaremos mes y medio entreprecampaña (que es la manera de bordear la ley que sólo permite quince días de campaña) y campaña electoral. ¿Han oído que, debido a la crisis, nuestros partidos políticos vayan a ser más austeros y a reducir gastos?. Ni hablar.

Pues eso.

domingo, 25 de enero de 2009

Obama o la necesidad de un líder

La elección de Obama ha mostrado claramente que el mundo occidental necesita un líder. De momento ha escogido a Obama y pronto veremos si éste es el líder que todos esperaban y que se han apresurado a alabar teniendo como únicas referencias su campaña electoral, su discurso tras ganar las elecciones y el discurso de toma de posesión. Pocos elementos sin duda para juzgar el mandatario de la, hoy por hoy, primera potencia mundial. Lo que viene a apoyar todavía más la idea de que necesitamos un líder urgentemente.

Las democracias occidentales y sus sistemas de partidos, férreamente controlados por sus aparatos, han ido haciendo un proceso de antiselección en el que, al final, llegan a la cumbre de los partidos y, por tanto, a gobernar las naciones los menos capacitados para ello. Cuando nos encontramos con una situación como la actual con una crisis financiera de dimensiones extraordinarias, de la que se conocen vagamante los orígenes pero no se tiene la menor idea de cómo se puede salir de ella, todos vuelven sus ojos a la denostada USA y esperan que su nuevo presidente no sólo sea mejor que su nefasto predecesor, sino que se espera que sea capaz de conducirnos de nuevo hacia la tierra prometida del crecimiento y la abundancia.

De momento, ha decidido no hacer concesiones al optimismo, al contrario que nuestro eximio presidente de gobierno, y en su discurso de toma de posesión ha pintado las cosas del obscurísimo color que tienen y en los días posteriores ha dicho que la mala situación actual puede ser dramáticamente peor si no se toman medidas urgentes. Es decir que, a pesar de la admiración que Zapatero siente por él, no parecen compartir la idea de que el pesimismo no crea puestos de trabajo. O, a lo mejor sí, pero, sin duda, Obama también debe de pensar que tiene la obligación de decir la verdad a sus conciudadanos y de no embaucarles con optimismos ilusos que, seguramente, no le perdonarían.

Obama quizás lidere la recuperación mundial. No lo sé. Lo que sí hará, sin lugar a dudas, es intentar liderar la recuperación de EEUU. También procurará defender los intereses de su nación en todo el mundo y aunque intentará dialogar, al menos, en estos primeros meses (de hecho ya ha enviado emisarios a los lugares en conflicto) tendrá difícil llegar a acuerdos, sobre todo con aquellos gobiernos que han hecho del enfrentamiento con USA su razón de ser y el del apoyo de una gran parte de sus conciudadanos. Y llegados a un punto de no acuerdo, estoy seguro de que Obama defenderá los intereses de sus país con mano firme y sin concesiones.
John F. Kennedy tuvo en su corto mandato una trascendencia fundamental en el desarrollo de los derechos civiles en USA, pero todos parecen olvidar que durante el mismo también se produjo la invasión de la Bahía de Cochinos, la crisis de los misiles con Cuba, el inicio de la guerra fría con la construcción del muro de Berlín, el inicio de la carrera espacial y el comienzo de la guerra de Vietnam. En fin, que tuvo hitos muy positivos en su política interior, pero no tanto en política exterior.

Estoy seguro de que Obama no va a ser muy distinto y no va a permitir que sus país deje de ser la potencia mundial que es, pretenderá seguir siendo el gendarme de occidente y no va a ceder, ni compartir, por su propia iniciativa el papel de potencia hegemónica.

Es posible que se acerque a Europa, pero será sin duda, para pedir su colaboración y apoyo en la lucha contra el terrorismo internacional y en las guerras que tiene ahora mismo en marcha. Es más que probable que, a sus rendidos admiradores de la vieja Europa, les diga claramente que se han acabado los días de hacer el papel de cínicos críticos del imperio pero contando con él para que les saque las castañas del fuego. Les quitará la máscara a unos cuantos y éstos se arrepentirán de sus apoyos infantiles y paletos de estos días, porque contra USA se vive mejor; pero ya será tarde. ¿Que nos dirán entonces?